
Una nueva pastilla ayudó a personas con cáncer de páncreas avanzado a vivir más tiempo, lo que abre esperanzas de mejores tratamientos para uno de los tipos de cáncer más letales.
El fármaco oral daraxonrasib (también llamado RMC-6236), desarrollado por la biotecnológica estadounidense Revolution Medicines, demostró resultados alentadores en la supervivencia de personas con cáncer de páncreas metastásico, un tipo de tumor con baja tasa de supervivencia a nivel global.
La droga bloquea una proteína mutada que impulsa el crecimiento tumoral en más del 90 % de los casos de cáncer de páncreas, una diana terapéutica que había esquivado los tratamientos durante décadas.
La pastilla, de uso diario, permitió casi duplicar el tiempo de supervivencia, con menos efectos secundarios graves. Los resultados surgen de un estudio que asignó aleatoriamente el fármaco experimental o más quimioterapia a 500 pacientes con cáncer metastásico –es decir, en diseminación– que había dejado de responder a tratamientos previos.
Los resultados fueron publicados en el New England Journal of Medicine y presentados el domingo en la reunión de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago.
Quienes tomaron daraxonrasib vivieron una mediana de 13,2 meses, frente a los 6,7 meses del grupo que recibió quimioterapia. Aunque la diferencia pueda parecer modesta, los científicos señalan que se trata del primer fármaco que demuestra una ventaja sustancial sobre la quimioterapia.
El cáncer de páncreas
Es considerado uno de los más letales, en gran medida porque es difícil de detectar antes de que comience a extenderse a otros órganos.
La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que este año se diagnosticarán en Estados Unidos unos 67.000 nuevos casos y que más de 52.000 personas morirán por esta enfermedad. La tasa de supervivencia global a cinco años es del 13 %.
A diferencia de otros cánceres que se han beneficiado de diversas alternativas a la quimioterapia, el cáncer de páncreas ha sido más difícil de abordar.
Especialistas en oncología ajenos a la investigación expresaron optimismo ante la posibilidad de que esto marque un punto de inflexión en la búsqueda de nuevas opciones, con decenas de fármacos experimentales en desarrollo.
El nuevo medicamento actúa sobre mutaciones en la familia de genes RAS, que normalmente regula el crecimiento celular. Las llamadas mutaciones KRAS son especialmente determinantes en el impulso del cáncer de páncreas.
Sin embargo, una estructura que dificultaba que los fármacos se adhirieran a las proteínas mutadas había hecho que este impulsor del cáncer fuera considerado durante mucho tiempo como “intratable” farmacológicamente.