
Tamara Garzón, la hija de Gustavo Garzón, decidió dar un giro a su vida profesional y ya no se dedica al teatro.
Durante la pandemia, dejó de actuar y comenzó a replantearse su camino laboral.
Se volcó de lleno a una escuela de teatro orientada a chicos con discapacidad, un proyecto que armó junto a su padre.
Se inspiró en sus hermanos mellizos, que tienen discapacidad.