“Franco tiene una penalización en la grilla por ser argentino. Probablemente. Bueno, yo le daría una por eso. Pero, en fin, eso es sólo por lo que pasó cuando fuimos allí”, afirmó el británico.
La frase generó rechazo y una fuerte repercusión en las redes sociales. La situación tuvo además un condimento particular: Clarkson estaba en el circuito como invitado de Alpine, posó junto a Flavio Briatore y fue mostrado por la propia escudería en sus canales oficiales.
Ante la dimensión que tomó el episodio, el equipo decidió responder con un comunicado en el que se despegó de la opinión del presentador y respaldó a Colapinto.
“Desde el equipo Alpine somos conscientes de los comentarios realizados por un invitado del equipo en una reciente entrevista televisiva en Austin. Queremos reiterar que se trata de una opinión personal que no se alinea con los valores del equipo, los cuales promueven la amabilidad y el respeto”, expresó la escudería.
El mensaje terminó con un apoyo directo al bonaerense: “Franco es nuestro piloto y tiene todo nuestro respaldo”.
Aunque Alpine no mencionó a Clarkson por su nombre, la referencia al “invitado del equipo” y a la entrevista televisiva en Austin dejó en claro el destinatario de la respuesta.
El que también respaldó a Franco fue Jamie Campbell-Walter, representante del piloto nacido en Pilar y, curiosamente, de nacionalidad británica.
“Los comentarios de Jeremy Clarkson sobre la nacionalidad de Franco fueron completamente inaceptables. No hay lugar para observaciones como esta en la Fórmula 1, independientemente de quién las haga o si se pretendían como una broma”, escribió en su cuenta de X.
La sanción de Colapinto, por supuesto, no tiene ninguna relación con su nacionalidad. El piloto recibió una penalización de diez posiciones porque Alpine instaló en su auto una cuarta unidad de electrónica de control, cuando el reglamento permite utilizar tres durante la temporada sin recibir un castigo.