En 1951 se instaló una antena en la terraza del por entonces reconocido Ministerio de Obras Públicas. El emplazamiento de la torre de 50 metros de altura y cinco kilómetros de alcance, sumado a la llegada de la tecnología de punta traída de Estados Unidos, permitió en el corto plazo la primera transmisión de televisión del país.
Su función primaria fue la de distribuir imágenes del acto del Día de la Lealtad Peronista del 17 de octubre desde un estudio montado en el microteatro de Radio Belgrano y transmitidas por la señal de su emisora televisiva de aquel momento, conocida más tarde como Canal 7.
La instalación de esta antena fue una proeza, ya que requirió el arduo trabajo de ingenieros y obreros que lograron montarla en solo 45 días. El acontecimiento constituye un hito para la historia del país porque convirtió a la Argentina en una de las pioneras de la región en dar lugar a un nuevo medio de comunicación masiva.