
Un empleado del restaurante porteño Piegari le inició un juicio por “despido indirecto” a la Sociedad Anónima propiedad de Isaac Alberto Chinkies, luego de trabajar 26 años en el lugar sin estar completamente registrado, y deberán pagarle alrededor de 200.000 millones de pesos.
La demanda comenzó en el año 2020, durante la pandemia y en cuarentena, momento en el que el trabajador informó padecer una enfermedad pulmonar crónica (EPOC), con alto riesgo frente al posible contagio del COVID-19.
En junio de 2020, afirmó que, por motivo de su enfermedad, Piegari lo había licenciado de manera verbal “hasta que concluya la pandemia” o bien hasta que “se reestablezca la labor por disposición del Gobierno Nacional”.
Según el expediente, reportado por la agencia NA, el empleado rechazó la intimación de Piegari sobre volver al trabajo en modalidad “delivery” y se consideró “despedido indirectamente”, por falta de pago de los salarios en marzo, abril y mayo de 2020, por “exclusiva” responsabilidad del empleador. Asimismo, denunció jornadas de 10hs. laborales y deficiencias en los aportes previsionales y de la obra social.
El fallo
El mozo obtuvo su indemnización por antigüedad, duplicada por el Decreto 34/2019, que prohibía despidos durante la pandemia. Además, se sumó la falta de preaviso, la integración del mes de despido, el Sueldo Anual Complementario (SAC) proporcional, las vacaciones no gozadas de 2020 y los salarios impagos del mismo año. También, se sumaron las multas por mala registración y otras sanciones por falta de entrega de certificados de trabajo y servicios.
La jueza Lucrecia Pedrini, a cargo del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N°49, ratificó, finalmente, el despido indirecto denunciado por el mozo en junio de 2020 e incluyó las propinas mensuales ($60.000) como parte integrante del salario y una mejoría en la remuneración mensual de $117.736.
En la misma línea, aseguró que Piegari, solamente, había abonado el complemento ATP del Estado en los meses de abril y mayo de ese mismo año, sin embargo, omitió la parte a cargo del empleador, es decir, que hubo salarios impagos.
Debido a estas múltiples situaciones, Pedrini determinó que el empleado recibiera la cifra total de $9.429.176,61, al mes de agosto de este año, más intereses
“Nos funde”, asegura la empresa
El empreario Chinkies admite que el monto dispuesto por la justicia alcanza, junto a lo dispuesto legalmente, un total de 200 millones de pesos: “Es inviable, nos funde y pone en riesgo 100 puestos de trabajo”, agregó el gastronómico.
Por eso, se dispone a apelar la medida. Actualmente, existe un embargo preventivo de $160.000.000, hasta que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resuelva la apelación.
El empresario aclaró que de todos modos el restaurante, que fue inaugurado hace tres décadas y emplea a más de 100 personas, continuará en funcionamiento. Además, precisó que está haciendo todo lo posible para resolver la situación y abonar los sueldos a fin de mes.
“Nosotros somos una pyme, no una multinacional con un respaldo enorme para la cual esto sería un chiste”, señaló Chinkies.
“Lo que me está pasando a mí les está pasando a cientos de colegas y también a personas de otras actividades que no tienen la misma visibilidad”, dijo el empresario tras impugnar la sentencia, y disparó contra la jueza: “pensó que nos ibamos a quebrar”.
Las propinas “no son parte del salario”
El reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT) generó un nuevo interrogante legal en el sector gastronómico, al ratificar que las propinas están prohibidas por convenio y no deben ser incluidas en la remuneración, un criterio que choca con la sentencia millonaria impuesta al restaurante Piegari.
En agosto de este año, la Sala VIII de la CNAT (Fallo Tizón vs. El Mirasol, agosto 2025) declaró la validez del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT 389/04) que prohíbe a los trabajadores recibir cualquier estipendio de los clientes. El fallo determinó que estas sumas son una “liberalidad del otorgante” y no constituyen salario, aun cuando el empleador permita su cobro.