
Tras quedar eliminados del Mundial 2026 en la fase de grupos, Túnez sigue dando que hablar. La corta participación del seleccionado africano le dejó como saldo la expulsión de dos directores técnicos: primero Lamouchi y ahora Renard. Por otro lado, el control antidopaje arrojó positivo para ocho futbolistas. La sustancia detectada fue clembuterol, prohibida por los reglamentos deportivos internacionales.
Durante la fase de grupos, la federación de Túnez tomó una decisión drástica: anunció la salida del director técnico Sabri Lamouchi. La derrota 5 – 1 frente a Suecia en el partido debut del seleccionado africano fue considerada la última oportunidad para el francés que ya era cuestionado desde antes del inicio de la Copa del Mundo.
En su lugar, fue designado Hervé Renard quien tomó el mando del equipo para enfrentar a Japón y Países Bajos. Este cambio fue interpretado como un intento de revertir el rumbo con un entrenador con amplia experiencia en seleccionados africanos. Renard dirigió los combinados de Zambia, Costa de Marfil, Angola, Marruecos, Arabia Saudita y, además, la selección femenina de Francia.
Pero, su destino no fue distinto, tras dos nuevas derrotas y la confirmación de la eliminación del Mundial, el también francés anunció su salida.
Antipoding positivo
Por otro lado, el test positivo de ocho jugadores del seleccionado encendió las alarmas. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) inició una investigación para determinar el origen de la sustancia prohibida: clembuterol. De acuerdo con las primeras averiguaciones, la hipótesis de una ingesta deliberada perdió fuerza y la explicación más probable apunta al consumo de carne contaminada durante la estadía de la delegación en México.
El expediente continúa abierto, aunque las autoridades buscan confirmar que se trató de una intoxicación alimentaria y no de un intento de mejorar el rendimiento deportivo. Mientras tanto, los clubes de los jugadores involucrados ya fueron notificados sobre los resultados de los controles.

Por ahora se cree que no habría sanciones para los jugadores, que podrían ser exonerados en caso de confirmarse la contaminación alimentaria.
Este caso guarda similitudes con lo ocurrido en la Copa de Oro 2011, donde cinco futbolistas de la selección de México dieron positivo por la misma sustancia. En aquella ocasión, se determinó que el clembuterol provenía de alimentos y los deportistas quedaron libres de cualquier cargo tras la investigación.