Europa

Terremoto en el mapa electoral de Reino Unido: el laborismo perdió todo

La ultraderecha se impuso en Inglaterra, mientras que los partidos nacionalistas patearon el tablero en Gales y Escocia.

Terremoto en el mapa electoral de Reino Unido: el laborismo perdió todo

Las elecciones municipales y autonómicas celebradas en Inglaterra, Escocia y Gales fueron contundentes. El gran ganador de la jornada fue Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage, que capitalizó el malestar económico y la frustración con los partidos tradicionales para consolidarse como una fuerza nacional de peso. Mientras que, en Gales y Escocia el primer lugar quedó en manos de los partidos nacionalistas

El primer ministro Keir Starmer reconoció que fue una pésima jornada para los laboristas, pero enfatizó que no piensa renunciar a su cargo. “Son resultados muy duros. Hemos perdido brillante concejales laboristas en todo el país, gente que militó activamente para mejorar la vida de sus comunidades. Eso duele mucho y asumo la responsabilidad. Cuando los votantes mandan un mensaje de este calibre debemos reflexionar y responder. Creo que la mayoría de la gente comprende que estamos enfrentando enormes desafíos y una difícil situación internacional. La gente quiere mejorar su vida, quiere ver el cambio que prometimos, ve que el status quo los defraudó y está frustrada. Pero no pienso renunciar a mi cargo. Tengo un mandato de cinco años y pienso llevar a cabo los cambios que prometimos”, declaró Keir Starmer.

Al igual que varios países europeos, las ideas que se imponen en los comicios son las vinculadas a las derechas populistas. Así fue en Francia, Países Bajos, Alemania y ahora, Gran Bretaña.

El otro gran indicador de esta elección es el aumento de la fragmentación política. A contramano del bipartidismo que imperó durante décadas con los conservadores y laboralistas como protagonistas, en esta elección hubo cinco o más propuestas electorales.

En Inglaterra, además de Reforma UK, los verdes y los liberal-demócratas también ganaron a expensas de los laboristas y los conservadores, grandes derrotados de la jornada electoral. Los verdes ganaron dos de las seis alcaldías en juego. El airoso desempeño de Reform UK es claro en pueblos, áreas costeras, en el noreste y noroeste del país, y en zonas más pobres. Este éxito no se reprodujo en las grandes ciudades.

El partido de Farage pateó el tablero con tanta fuerza que pasó de detentar 2 a 500 concejales. El partido que propone endurer las políticas contra la inmigración, se muestra escéptico anteel cambio climático y plantea la reducción del Estado del Bienestar y de los controles a las empresas aumentó significativamente su poder.

En Gales y Escocia los partidos que lograron imponerse tienen propuestas independentistas.

Starmer se enfrenta a un escenario político muy adverso. Lo llamativo es que hace solo dos años había logrado una mayoría absoluta en el parlamento en favor del laborarismo que duró muy poco.