El ex CEO de Torneos y Competencias, Alejandro Burzaco, fue condenado en Nueva York por el pago de sobornos en el escándalo conocido como FIFA Gate, aunque no irá a la cárcel.
Así lo decidió la jueza Pamela Chen, quien le dio el beneficio al empresario argentino por haber colaborado con la investigación como “arrepentido”.
Burzaco, de 58 años, fue uno de los seis argentinos implicados, junto a los exdirigentes de Conmebol Eduardo Deluca -fallecido- y José Luis Meiszner y los empresarios Hernán López y Hugo y Mariano Jinkis.
El hermano del actual ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires (Eugenio Burzaco) se entregó a la policía en Italia en 2015 cuando estalló el escándalo. Fue extraditado a Estados Unidos y pasó un tiempo en arresto domiciliario, controlado por un brazalete electrónico.
En ese momento se declaró culpable de asociación ilícita y otros cargos como parte de una extensa investigación de corrupción en las más altas esferas del fútbol mundial, con la que colaboró en los últimos ocho años.
Burzaco declaró ante la justicia estadounidense como arrepentido y testigo protegido, lo que facilitó las condenas de dirigentes de fútbol que recibieron el pago de sobornos para asignar derechos de transmisión de partidos de diferentes competencias.
El empresario recibirá nuevamente su pasaporte y podrá regresar a la Argentina.