
El Colegio Nacional de Buenos Aires prohibió que sus alumnos usen celulares durante las clases. La decisión quedó formalizada en la Resolución N° 12/2026, votada por el Consejo Escolar Resolutivo del establecimiento, que depende de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La norma alcanza a celulares, tablets y cualquier otro dispositivo electrónico personal de características similares. Se incorporó como un nuevo inciso del artículo 5 del Reglamento interno. Según informó Noticias Argentinas, la medida fue establecida por la rectora, Valeria Bergman, mediante la Resolución N° 712/2026, luego del debate de informes sobre la situación de chicos y adolescentes en las escuelas.
El reglamento contempla excepciones para los estudiantes que necesiten el dispositivo por razones de accesibilidad o condiciones de salud debidamente acreditadas. También se podrá usar cuando el docente a cargo lo proponga como parte de una actividad pedagógica. Quienes incumplan la disposición pueden enfrentar sanciones disciplinarias.
Entre las pautas, el colegio estableció mantener los teléfonos en la mochila y en silencio durante las clases. Solo se podrán usar cuando el profesor lo pida. También anunció una campaña de sensibilización sobre el buen uso de los dispositivos.
Los motivos
En un comunicado dirigido a la comunidad educativa, la institución planteó que la presencia de las pantallas es “un desafío muy grande tanto para los adultos como para los jóvenes”. Enumeró como problemas las interrupciones constantes por notificaciones, la menor atención a los docentes, el aumento de los llamados de atención y la disminución de las interacciones durante los recreos. Sumó la exposición a conflictos en entornos digitales.
“No queremos que decaiga la atención ni la participación de los estudiantes”, sostuvieron las autoridades. Agregaron que buscan evitar que se erosione el aula como espacio de socialización.
La resolución llega después de que el Gobierno porteño avanzara con la restricción en las secundarias a comienzos de este año. En agosto de 2024, la Ciudad ya había limitado los celulares en el nivel inicial y primario.
En marzo de 2026, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, anunció “aulas libres de celulares y dispositivos personales” en los tres niveles.
Según el informe PISA 2022 de la OCDE, el 54% de los estudiantes argentinos admite perder la atención en clase por el celular, frente a un promedio de 30% en los países de la organización. El estudio también señala que los sistemas con restricciones muestran menos distracción.
La discusión no es exclusiva de Argentina. Francia, Brasil, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y varios estados de Estados Unidos ya regulan o prohíben el uso de teléfonos en las escuelas, y múltiples provincias argentinas avanzan en el mismo sentido.