
Después de casi cuatro años fuera del circuito profesional, Serena Williams dejó en claro que aún conserva buena parte de su potencia al regresar con victoria en el Queen’s Club de Londres. La tenista estadounidense, de 44 años, volvió a competir en dobles y lo hizo con un rendimiento convincente.
Serena Williams es una leyenda del tenis. Su último partido oficial fue el 2 de septiembre de 2022, cuando cayó con la australiana Ajla Tomljanovic en la tercera ronda del US Open. En su carrera ganó 23 trofeos individuales de Grand Slam y 14 de dobles, con su hermana Venus.
En esta oportunidad, volvió a las canchas junto a la canadiense Victoria Mboko, 9° del mundo y de 19 años (25 menos que Serena). Disputaron la primera ronda en el court central y se impusieron 7/6 (2) y 6/2 frente a las terceras preclasificadas Nicole Melichar-Martinez y Erin Routliffe.
Durante el encuentro, Williams volvió a exhibir uno de sus sellos distintivos: la potencia. Conectó saques de hasta 120 millas por hora y golpes ganadores en momentos clave. Incluso cerró el partido con dos aces consecutivos y un saque ganador, en una señal clara de vigencia.
“El Queen’s Club me parece el lugar perfecto para comenzar esta nueva etapa. El césped me brindó algunos de los momentos más significativos de mi carrera y estoy emocionada de volver a competir en uno de los escenarios más emblemáticos de este deporte”, había expresado la menor de las hermanas Williams, que juega el torneo tras recibir una invitación de la organización. Lo mismo sucederá la semana próxima, en el WTA de Berlín.
En declaraciones ante la prensa, la tenista dejó abierto si planea volver a competir en singles. “Siento que, probablemente, tenga que entrenar un poco más si quiero jugar en singles. Veremos si lo consigo. Y si no lo consigo, es que no es mi camino”, apuntó Serena.