Liga Profesional

Se viene el Superclásico: ¿vuelve la parcialidad visitante?

Juan Román Riquelme, presidente de Boca, inició gestiones formales para revertir la restricción de acceso al público visitante en el próximo Superclásico ante River Plate. ¿Tendrá éxito?

Se viene el Superclásico: ¿vuelve la parcialidad visitante?

 

El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, pedirá que un número de hinchas puedan asistir al estadio Monumental para el próximo Superclásico ante River, en una movida que apunta a reinstalar la presencia de público visitante en uno de los partidos de mayor convocatoria del fútbol argentino.

El objetivo de la propuesta es habilitar un cupo de 4,000 localidades en el Estadio Monumental destinadas a la parcialidad de Boca, lo que marcaría el fin de una prohibición que rige desde el año 2013 en los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Esta iniciativa se fundamenta en la premisa de recuperar la fisonomía histórica de los enfrentamientos de mayor trascendencia del país, bajo un esquema de reciprocidad.

El planteo de Riquelme contempla que, si River Plate accede a ceder este lote de entradas en su estadio, Boca Juniors garantizará la misma disponibilidad de asientos en la Bombonera para el encuentro de la siguiente vuelta.

La intención del titular boquense aparece en un contexto en el que la vuelta paulatina de los visitantes volvió a instalarse en algunos partidos, y encuentra además un antecedente inmediato en la Copa Libertadores: este jueves se confirmó que Boca podrá llevar 2.000 hinchas a Chile para el debut del martes 7 de abril frente a Universidad Católica en el Claro Arena.

Desafíos operativos y logísticos

La implementación de este pedido requiere la coordinación de tres niveles de autoridad: las dirigencias de ambos clubes, los organismos de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires y la propia estructura de la Liga Profesional de Fútbol.

Así, busca establecer un protocolo de seguridad que permita el traslado controlado de los hinchas.

La logística para un evento de esta naturaleza implica el diseño de un corredor sanitario y de seguridad que atraviese la ciudad.

La Policía de la Ciudad y el Comité de Seguridad en el Fútbol de la Ciudad de Buenos Aires serían los encargados de dictaminar la viabilidad técnica.

De acuerdo al pedido del mandatario xeneize, el Estadio Monumental, tras sus recientes remodelaciones y el aumento de su capacidad a más de 84,000 espectadores, posee la infraestructura para segregar a un grupo de 4,000 visitantes sin comprometer el aforo total de los socios locales.

Antecedentes y el factor de la reciprocidad

La prohibición del público visitante en el fútbol argentino se instauró como una medida de emergencia para reducir los índices de violencia y los costos operativos de los operativos policiales.

Sin embargo, el Superclásico ha mantenido la presencia de ambas parcialidades únicamente en encuentros disputados en terreno neutral por copas nacionales (como la Copa de la Liga) o finales internacionales.

El argumento central del pedido de Boca Juniors reside en la reciprocidad. Históricamente, el intercambio de entradas permitía a los clubes equilibrar la presión de las parcialidades en sus respectivos estadios. La dirigencia de Boca sostiene que el fútbol debe avanzar hacia una normalización que incluya a la familia y al hincha genuino, reduciendo el margen de acción de las facciones violentas a través de controles biométricos y el programa Tribuna Segura.

En el Monumental, el último Superclásico con hinchas visitantes fue el 28 de octubre de 2012, por la 12ª fecha del Torneo Inicial, y terminó 2-2: River se había puesto 2-0 por los goles de Leonardo Ponzio y Rodrigo Mora, pero Boca lo empató con tantos de Santiago Silva, de penal, y Walter Erviti sobre el final.

Ese partido quedó como el último River-Boca en Núñez con presencia de público xeneize, porque al año siguiente empezó a consolidarse la prohibición de visitantes en el fútbol argentino.

En tanto, el último Superclásico en La Bombonera con hinchas visitantes fue el 5 de mayo de 2013, por la 12ª fecha del Torneo Final, cuando Boca y River empataron 1-1 con goles de Santiago Silva y Manuel Lanzini.

A partir de junio de ese año, tras la muerte del hincha de Lanús Javier Gerez en la previa de un partido ante Estudiantes, se profundizó la prohibición del público visitante en el fútbol argentino, y desde entonces, el cruce entre ambos pasó a jugarse, salvo excepciones puntuales, sólo con simpatizantes locales.

¿Qué dijo River?

Hasta el momento, la dirigencia de River Plate, encabezada por Stéfano Di Carlo, emitió una respuesta técnica definitiva.

El club de Núñez enfrenta un desafío logístico interno: la totalidad de sus ubicaciones suelen estar agotadas mediante el sistema de abonos y socios (“Tu lugar en el Monumental”). Ceder 4,000 localidades implicaría desplazar a socios propios que ya poseen sus asientos reservados, lo que genera una tensión administrativa que la institución debe resolver antes de aceptar el intercambio.

Por otro lado, los organismos de seguridad evalúan los riesgos de traslado. Un operativo para el regreso de los visitantes en un Superclásico demandaría un incremento del 30% en la dotación de agentes y una planificación de cortes de tránsito que comenzaría seis horas antes del inicio del partido.

La viabilidad del plan depende de que ambas instituciones asuman la responsabilidad civil sobre el comportamiento de sus parcialidades y el cumplimiento de las normativas de seguridad vigentes.