
La ceremonia reunió a algunas de las figuras más importantes del cine y la televisión nacional en el Teatro Presidente Alvear, sobre la avenida Corrientes.
La tradicional alfombra roja volvió a desplegarse para recibir a actores, directores, productores y técnicos que participaron del preshow transmitido por TNT y HBO Max.
Pero el verdadero protagonismo estuvo en la entrega de las estatuillas, en una gala ágil, emotiva y atravesada por discursos que combinaron celebración artística con reflexiones sobre el presente de la cultura argentina.
Entre las grandes ganadoras apareció justamente “Belén”, el potente drama judicial inspirado en la historia real de una joven tucumana encarcelada injustamente tras sufrir un aborto espontáneo y basado en el libro Somos Belén, de Ana Correa.
La película obtuvo cinco premios, entre ellos el de Mejor Película, mientras que Camila Pláate fue distinguida como Mejor Actriz de Reparto y Actriz Revelación.
Además, Dolores Fonzi y Laura Paredes se llevaron el reconocimiento a Mejor Guion Adaptado, y Andrés Pepe Estrada obtuvo la estatuilla a Mejor Montaje.
La otra gran protagonista de la noche fue “Gatillero”, el thriller filmado íntegramente en plano secuencia que también acumuló cinco galardones.
La película obtuvo los premios a Mejor Dirección para Cris Tapia Marchiori, Mejor Guion Original para Tapia Marchiori y Clara Ambrosoni, Mejor Fotografía para Martín Sapia, Mejor Sonido para Emiliano Biaiñ y Marcos Zoppi y Mejor Maquillaje y Caracterización para Mariángeles Capparelli.
La lista de premiados continuó con “El Eternauta”, que se quedó con el galardón a Mejor Serie de Ficción y confirmó el enorme impacto que tuvo la adaptación de la obra de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López.
También fueron reconocidas “Weser”, de Fernando Spiner, como Mejor Película Documental; “La Noche sin Mí”, de María Laura Berch y Laura Chiabrando, como Mejor Ópera Prima; y “Tu cuerpo en mi habitación”, de Axel Cheb Terrab, que obtuvo el primer premio de la historia en la nueva categoría de Mejor Cortometraje.
Una de las intervenciones más celebradas fue la de Lucrecia Martel, que recibió uno de los Premios de Honor de la Academia.
Ovacionada por sus colegas, la directora reflexionó sobre el sentido profundo de hacer cine en tiempos de crisis. “Es el mejor trabajo del mundo porque tenemos el privilegio de trabajar con actores, los únicos que se animan a ser otra persona. Tenemos la increíble suerte de hablar con escritores y músicos”, sostuvo.