Europa

Rusia advierte a Finlandia que responderá si despliega armas nucleares en su territorio

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, consideró que los planes de Helsinki de adquirir armas nucleares “conducirán a una escalada de la tensión en el continente europeo”. Cómo es el mapa atómico de Europa.

Rusia advierte a Finlandia que responderá si despliega armas nucleares en su territorio

 

El Gobierno ruso advirtió este viernes a Finlandia que responderá con “las medidas correspondientes” si el país vecino decide desplegar armas nucleares en su territorio, ya que representarían una amenaza para la seguridad de Rusia.

“El caso es que, al desplegar en su territorio armas nucleares, Finlandia comenzará a amenazarnos. Y si Finlandia nos amenaza, tomaremos las medidas correspondientes”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.

Subrayó que las declaraciones al respecto del ministro de Defensa finlandés, Antti Häkkänen, únicamente “incrementan la vulnerabilidad de Finlandia”.

“Por cierto, una vulnerabilidad provocada por acciones de ese tipo de las autoridades de Finlandia”, añadió.

Además, consideró que los planes de Helsinki “conducirán a una escalada de la tensión en el continente europeo”.

Tras el ingreso de Finlandia en la OTAN en 2023, el presidente ruso, Vladímir Putin, ya adelantó los planes de emplazamiento de tropas y armamento pesado en la frontera.

Häkkänen anunció este jueves una propuesta de ley que busca eliminar la prohibición total de las armas nucleares en territorio finlandés, recogida en la legislación vigente, para reforzar la defensa y la disuasión del país nórdico ante lo que considera “la amenaza rusa”.

Europa busca una estrategia atómica común

Según el ministro, la reforma no significa que Finlandia quiera albergar armamento nuclear en su territorio ni existen planes en la OTAN para hacerlo en un futuro, sino que busca eliminar las actuales barreras legales para permitir la plena utilización de los instrumentos defensivos del bloque.

El anuncio del proyecto de ley llegó tan solo dos días después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, ofreciera compartir la disuasión nuclear francesa con sus socios europeos.

El Kremlin ya advirtió el mes pasado a Estonia, antigua república soviética que pertenece a la OTAN, contra el futuro despliegue de armas nucleares en territorio del país báltico.

“Si en el territorio de Estonia hay armas nucleares apuntando contra nosotros, entonces nuestras armas nucleares apuntarán contra el territorio estonio. Estonia debe tener esto claro”, dijo Peskov.

Con todo, añadió: “No amenazamos a Estonia, al igual que al resto de países europeos”.

El ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, aseguró entonces a la televisión pública de su país que Tallin no descarta acoger armas nucleares si la Alianza Atlántica lo considera necesario.

En la misma línea el presidente polaco, Karol Nawrocki, aseguró recientemente que es un “gran defensor de que Polonia se una a un proyecto nuclear” para “garantizar la seguridad nacional ante una Rusia agresiva e imperial”.

El mapa nuclear de Europa

En Europa, la posesión de armas nucleares se divide en tres categorías: los países que tienen sus propios arsenales (potencias soberanas), los que albergan armas de EE. UU. (acuerdos de la OTAN) y el caso particular de Rusia y Bielorrusia.A

Solo dos países europeos desarrollaron y poseen el control total de sus ojivas nucleares: Francia y el Reino Unido.

El país galo posee aproximadamente 290 ojivas. Su estrategia se basa en la “disuasión independiente”, con misiles lanzados desde submarinos de la clase Triomphant y misiles aire-tierra en aviones caza. Parte de su arsenal (y las pruebas del mismo) se aloja en las colonias que aún sostiene en el Pacífico, pese a las quejas de los habitantes.

Por su parte, el Reino Unido cuenta con unas 225 ojivas. Su arsenal está integrado exclusivamente en el sistema Trident, basado en submarinos de la clase Vanguard.

En el viejo continente, otros países que no tienen su propio programa nuclear albergan armas de Estados Unidos bajo el programa de “Participación Nuclear” de la OTAN. Así, Washington mantiene bombas de gravedad (principalmente el modelo B61) en bases europeas para ser utilizadas por los aviones de los países anfitriones en caso de conflicto extremo.

Italia, Alemania, Países Bajos y Turquía son los anfitriones de las bombas, en las bases dentro de su territorio, una herencia del reparto de Europa entre los aliados que ganaron la segunda guerra mundial.