
La gira, cuyos boletos se vendieron rápidamente en cuanto se pusieron a la venta en diciembre, incluye más de 50 conciertos y tiene paradas en Barcelona y Madrid, antes de llegar a Bogotá el 16 de julio y seguir su circuito latinoamericano por Santiago, Buenos Aires, Rio de Janeiro o México.
En los alrededores del LDLC Arena de Lyon, una de las principales ciudades francesas y donde algunos artistas prefieren actuar antes de sus conciertos en París, los fans esperan poder acceder pronto al recinto.
La artista catalana, de 33 años, causó furor con su último trabajo, “Lux”, un disco con toques espirituales y un fuerte componente sinfónico, cantado en más de una decena de idiomas, y con invitados de lujo como la cantante islandesa Björk o la flamenca Estrella Morente.
“Lux” llega después de sus dos primeros discos de dominante flamenca y un tercero, “Motomami”, de inspiración más latina y electrónica.
La complejidad del álbum, que incluye la Orquesta Sinfónica de Londres y coros como los de la Escolanía de Montserrat, genera muchos interrogantes sobre cómo será la puesta en escena en los conciertos.