
Ronaldinho Gaúcho volvió a vestirse de futbolista. El ídolo brasileño, campeón del mundo en 2002 y ganador del Balón de Oro, fue presentado oficialmente este jueves en Emilia-Romaña, Italia, como nuevo jugador del Ravenna Football Club, equipo de la Serie C, la tercera categoría del fútbol italiano. La noticia marca su regreso a las canchas once años después de su última aparición como futbolista profesional.
El astro, de 46 años, aterrizó en el aeropuerto de Forlì y participó de los actos organizados por el club con motivo del inicio de la nueva temporada. Ravenna difundió en sus redes sociales las imágenes de la llegada de Dinho a Italia, en las que se lo ve repitiendo su clásico gesto, el “shaka”: el pulgar y el meñique levantados mientras dobla el resto de los dedos hacia la palma.
Ronaldinho llegó a la región desde Milán en un vuelo en el que se cruzó con el croata Luka Modric, encuentro que también compartió en sus redes.
Aunque la ilusión de ver otra vez en acción a uno de los futbolistas más talentosos de la historia genera expectativa, el fichaje responde ante todo a una lógica de negocios. El club está previsto que el brasileño dispute al menos un partido oficial, aunque todavía no se confirmó una fecha para su debut.
La clave del acuerdo está en la amistad de Ronaldinho con Ignazio Cipriani, presidente del Ravenna y empresario perteneciente a la familia dueña del grupo de restauración Cipriani, que adquirió el club en 2024 como un proyecto personal ligado a su ciudad natal. Según explicó la diaria, se trata de un acuerdo con fines comerciales, ya que Ronaldinho se convertirá en accionista del club.
La operación tiene una clara vocación de expansión de marca y de proyección internacional para una institución modesta: el Ravenna, fundado en 1913, nunca jugó en las categorías más altas del fútbol italiano y apenas tuvo algún paso por la Segunda División a lo largo de su historia. El equipo hace de local en el estadio Bruno Benelli, con capacidad para poco más de 12.000 espectadores, y se prepara para debutar en la Serie C. El proyecto se apoya además en socios comerciales como Black Duck y en acuerdos como el firmado con Nike.
De todos modos, en la primera presentación oficial como jugador del Ravenna, realizada hace casi dos meses en Miami, Estados Unidos, Ronaldinho ya había dejado en claro cuál es el verdadero motor de su regreso: el disfrute. “El fútbol siempre ha sido alegría para mí y estoy emocionado de llevar ese espíritu al Ravenna. ¡Que empiece la magia!”, había expresado entonces.
Un prócer del fútbol
Ronaldinho supo brillar en algunos de los clubes más grandes del mundo: Paris Saint-Germain, Barcelona y Milan marcaron su paso por el fútbol europeo, donde ganó una Champions League y dos veces fue elegido mejor jugador del mundo por la FIFA. En su regreso a Brasil pasó por Flamengo, Atlético Mineiro y Fluminense, además de una etapa en el CD Querétaro de México.
Con la camiseta de la selección brasileña fue campeón del mundo en Japón-Corea 2002 y se transformó en uno de los futbolistas más queridos e influyentes de su generación, célebre tanto por su gambeta como por su sonrisa permanente dentro de la cancha.
Con esa misma filosofía, el brasileño se apresta ahora a debutar con la camiseta aurirroja en un torneo modesto de Italia, lejos de los reflectores de los grandes estadios europeos que supo iluminar en su mejor momento, pero fiel a la idea que lo acompañó siempre: jugar al fútbol, ante todo, por placer.