Salud

Preocupación por el aumento de las apuestas online en el Mundial

El mayor torneo deportivo del planeta actúa como catalizador de una problemática que ya venía en crecimiento: la ludopatía juvenil vinculada al juego digital. Especialistas en salud mental y referentes escolares coinciden en que la situación requiere atención urgente.

Preocupación por el aumento de las apuestas online en el Mundial

Con el Mundial de Fútbol 2026 en pleno desarrollo en Estados Unidos, México y Canadá, crece la alarma entre especialistas, docentes y familias por el avance sostenido de las apuestas deportivas online, en especial entre adolescentes y jóvenes.

Los grandes eventos deportivos funcionan como catalizadores: el Mundial de Qatar 2022 fue, según diversos informes de la industria, el evento con mayor volumen de apuestas online de la historia hasta ese momento. Esta edición promete superar esas cifras.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito viene advirtiendo sobre el fenómeno desde agosto de 2025. Según el organismo, las operaciones clandestinas pueden superar a las apuestas legales. Durante Qatar 2022, las apuestas ilegales superaron los U$S 35 millones.

Un problema que empieza cada vez más temprano

La psiquiatra infanto-juvenil Silvia Ongini advierte que la edad de inicio en las apuestas online se vincula con la apertura de billeteras virtuales, que hoy se da alrededor de los 13 años. Los números confirman la tendencia: 8 de cada 10 adolescentes y jóvenes conocen a alguien que ha apostado online, según datos de UNICEF.

En Argentina, la situación es igualmente preocupante. De cada 10 estudiantes de secundaria, 6 estuvieron expuestos a apuestas deportivas, según la encuesta realizada en diciembre de 2025 por el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina, que relevó a 11.400 estudiantes de 231 escuelas de 16 provincias. El mismo informe reveló que la edad de inicio en las apuestas online es entre los 13 y 14 años, que se profundiza a los 17 años. En el 89% de los casos comenzaron por curiosidad, el 53% para ganar dinero rápido y el 44% por el propio incentivo publicitario de las plataformas.

El médico psiquiatra Juan Ingelmo, del Departamento de Salud Mental del Hospital de Clínicas de la UBA, identificó los factores que explican el crecimiento del fenómeno: la accesibilidad, ya que hoy se puede apostar desde el teléfono sin necesidad de desplazarse; la velocidad, que permite realizar apuestas en tiempo real, acelerando el circuito de recompensa en el cerebro; la publicidad masiva, con sponsors en camisetas y anuncios en transmisiones deportivas que normalizan la conducta; y el foco puesto en los jóvenes de entre 18 y 30 años, los más afectados debido a su familiaridad con la tecnología.

Ingelmo advirtió además sobre el riesgo de que el contexto mundialista funcione como puerta de entrada: las personas con cierta vulnerabilidad, como antecedentes de impulsividad o situaciones de estrés, tienen mayor riesgo de que su experiencia inicial se convierta en un problema difícil de controlar. Los eventos masivos actúan como una ventana de reclutamiento involuntario hacia el juego problemático.

Consecuencias y señales de alarma

Las alertas no llegan solo desde los consultorios. Lucas, vicepresidente del Centro de Estudiantes de la Escuela José Vicente Zapata de Mendoza, describió una realidad cotidiana: hay chicos endeudados en más de un millón de pesos. Han detectado compañeros con problemas de ludopatía, y también les llegan datos de estudiantes de otras escuelas en la misma situación. Algunos apostaron dinero que no era suyo y lo perdieron, generando conflictos graves con sus familias. Los montos van desde $1.000 hasta un millón de pesos o más.
El 12% de los chicos consultados quedó endeudado y el 79% reconoció que existe adicción a partir de estos juegos en línea.

Entre las señales de riesgo que los especialistas recomiendan observar están el aislamiento, la irritabilidad, la ansiedad, la preocupación excesiva por el juego en detrimento de actividades que antes disfrutaban, y el uso de dinero destinado a necesidades básicas para seguir apostando.
Las familias deben estar atentas a cambios inexplicables en la situación económica, estados de ánimo variables, secretismo con dispositivos electrónicos, ausencias frecuentes y la aparición de deudas sin una explicación clara. En muchos casos, son los familiares quienes notan el problema antes que la propia persona afectada.

Uno de los puntos en los que insisten los especialistas es desmitificar la ludopatía. El juego patológico es un trastorno con base neurobiológica. Se asocia de manera frecuente con ansiedad, depresión, insomnio y un riesgo de suicidio mayor que en la población general.

La mayoría de las personas con ludopatía no llegan solas a pedir ayuda: generalmente es alguien cercano quien impulsa ese primer paso. Por ello, los especialistas recomiendan mantener una comunicación abierta y sin juicios, y sugerir con calma y persistencia la consulta con un profesional. Los grupos de apoyo para familiares también son señalados como un recurso de gran valor.

Con Argentina como campeona defensora y un aluvión de publicidades que incitan a apostar (notablemente, la que usa la figura de Diego Armando Maradona reproducida con Inteligencia Artificial) los especialistas insisten en la necesidad de abrir espacios de diálogo tanto en las escuelas como en los hogares, y asumir que las apuestas online son un tema de salud pública que exige prevención activa.