Sociedad

Por qué celebramos el Carnaval: raíces paganas y adaptación cristiana

Detrás de las máscaras, el Carnaval tiene un origen antiguo que, con el tiempo, se fue adaptando a diferentes culturas.

Por qué celebramos el Carnaval: raíces paganas y adaptación cristiana

El Carnaval, a diferencia de otras festividades, no tiene una fecha fija en el calendario, si no que depende del calendario litúrgico cristiano, ya que siempre se celebra 40 días antes del Jueves Santo y culmina con el Miércoles de Ceniza, dando paso a la Cuaresma.

Se trata de una de las celebraciones más esperadas y populares de Latinoamérica y, por supuesto, de la Argentina. Los desfiles de murgas en Buenos Aires y de las coloridas comparsas en Entre Ríos y Corrientes, además de los festejos tradicionales del Noroeste lo convierten en una cita alegre y desenfadada, llena de magia y tradición.

Es que el carnaval está emparentado, en sus orígenes, con fiestas que se celebraban en los antiguos Egipto, Grecia y Roma para adorar a los dioses. Con la llegada del cristianismo al Imperio romano, continuó con una fiesta pagana anterior a la Cuaresma.

El origen del carnaval – Junior Report

En el Imperio Romano, las Saturnales y las Bacanales eran celebraciones en honor a Saturno y Baco, marcadas por el desenfreno, la inversión de roles y el uso de máscaras. Algo similar ocurría en la Antigua Grecia con las fiestas dedicadas a Dionisio y en Egipto con las procesiones en honor a Isis, donde se utilizaban barcos sobre ruedas, los carrus navalis, que podrían haber dado origen al término “Carnaval”.

Con la expansión del cristianismo, estas fiestas se mantuvieron como una forma de despedida de los excesos antes de la Cuaresma, periodo de ayuno y recogimiento. De ahí surge la teoría de que “Carnaval” proviene del latín carnem levare, que significa “quitar la carne”, haciendo referencia a la prohibición de su consumo durante la Cuaresma.

El uso de máscaras y disfraces fue siempre una constante en el Carnaval. En la Edad Media, esta costumbre adquirió un nuevo significado, permitiendo a las personas expresar críticas sociales sin temor a represalias. Gobernantes, nobles e incluso figuras religiosas eran objeto de sátira y burla durante estos días. Esta tradición se mantiene en los Carnavales modernos.

El Carnaval evolucionó con el tiempo, pero su esencia sigue intacta: es un momento de libertad, diversión y transgresión de las normas establecidas. Desde las antiguas civilizaciones hasta la actualidad, esta festividad supo adaptarse y reinventarse, convirtiéndose en una de las celebraciones más vibrantes del mundo.