
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a registrar en las últimas horas una nueva invasión de hormigas voladoras, un fenómeno que sorprendió a miles de vecinos que reportaron la presencia masiva de estos insectos en balcones, veredas, terrazas y espacios verdes.
Las apariciones se multiplicaron especialmente durante la tarde y la noche, momentos en los que el calor y la humedad se combinaron para generar las condiciones ideales para que estas hormigas aladas salgan de sus nidos.
El “vuelo nupcial”
Se trata de un proceso natural llamado vuelo nupcial, en el que las hormigas reproductoras -tanto machos como hembras- abandonan sus colonias para aparearse en el aire y formar nuevas comunidades.
Este evento ocurre solo algunas veces al año, generalmente tras jornadas de temperaturas elevadas, humedad alta y luego de lluvias, condiciones que este último fin de semana se cumplieron casi a la perfección.
Cuando todo coincide, miles de hormigas salen al mismo tiempo, generando la sensación de “invasión”. Los expertos detallan que este auge responde a factores ambientales puntuales:
- Calor repentino tras varios días templados.
- Altos niveles de humedad, incluso sin lluvia inmediata.
- Suelo blando o húmedo, ideal para crear nuevos hormigueros.
- Ciclos reproductivos naturales que suelen activarse entre octubre y enero.
El fenómeno suele durar entre 24 y 48 horas, aunque puede repetirse varias veces en la misma semana si las condiciones vuelven a ser favorables.
A pesar de lo alarmante que puede resultar verlas en grandes cantidades, los especialistas aclaran que no representan un peligro sanitario. No pican, no transmiten enfermedades y su presencia masiva es temporal.
Su única misión es reproducirse y buscar nuevos lugares donde fundar colonias. Una vez completado el vuelo, muchas mueren y otras pierden sus alas para iniciar sus nidos.