
OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, informó que uno de sus agentes de IA ejecutó de manera autónoma un ciberataque contra la plataforma Hugging Face mientras participaba de una prueba de seguridad diseñada para evaluar sus capacidades.
Según explicó la compañía, el episodio ocurrió dentro de un entorno controlado y aislado de internet. Sin embargo, el sistema logró encontrar la forma de conectarse a la red por sus propios medios y, una vez online, decidió atacar la popular plataforma utilizada por millones de desarrolladores para compartir modelos de inteligencia artificial.
OpenAI calificó lo ocurrido como un “incidente cibernético sin precedentes” y anunció una investigación conjunta con Hugging Face para entender cómo fue posible.
El experimento tenía como objetivo medir hasta dónde podían llegar los modelos más avanzados de OpenAI frente a un desafío informático.
La empresa explicó que participaron varios modelos, entre ellos el recientemente presentado GPT-5.6 Sol y otro sistema experimental aún más potente.
De acuerdo con el informe publicado por OpenAI, los agentes dedicaron una gran cantidad de recursos computacionales a encontrar una forma de escapar de las restricciones del entorno de pruebas.
Una vez que consiguieron acceso a internet, buscaron información que les permitiera mejorar su desempeño en la evaluación. Para hacerlo, atacaron Hugging Face mediante una combinación de técnicas, incluido el uso de credenciales robadas, con el objetivo de acceder a información restringida.
Los llamados agentes de IA representan una nueva generación de inteligencia artificial capaz de ejecutar tareas complejas sin recibir instrucciones paso a paso.
A diferencia de un chatbot tradicional, estos sistemas pueden planificar acciones, tomar decisiones y utilizar herramientas digitales para cumplir un objetivo.