
El papa León XIV presidió el lunes en Barcelona la misa de inauguración de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, en un acto histórico luego de más de 140 años de construcción del templo diseñado por el catalán Antoni Gaudí —del que se cumple el centenario de su fallecimiento— y que incluye la bendición, en español y en catalán, de su nueva aguja central.
“No podemos creer en Jesús y promover la guerra. No podemos creer en Jesús y matar al inocente incluso antes de que nazca. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”, dijo el sumo pontífice antes de bendecir la Torre de Jesucristo, coronada por una cruz monumental y concebida como el eje simbólico del conjunto arquitectónico, reportó Euronews y supo la Agencia Noticias Argentinas.
Con 172,5 metros, es el edificio más alto de la capital catalana y de la iglesia católica en el mundo.
Al acto asistieron los reyes de España, Felipe VI y Letizia; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa; y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, además de más de 200 cardenales y obispos que participan en el encuentro anual de obispos del Mediterráneo (MED26).
Además, unas 4.000 personas pudieron seguir la ceremonia en el interior del templo y una cantidad similar en las afueras.
“Al admirar la Torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia Él, hacia Aquel que sólo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos”, señaló el pontífice.