
Hay decisiones de las que uno se puede arrepentir toda la vida: sobre todo si no trata de modificarlas. ¿Se puede recuperar algo que que nunca se tuvo?
Silvina Sabater y Horacio Acosta interpretan a Gloria y el Vasco, dos habitantes de un pueblo chico que cuarenta años atrás se enamoran furiosos apenas verse.
Durante cuatro décadas, con sus propios matrimonios e hijos, siguen pensándose: encontrándose de manera furtiva en un albergue transitorio, suspendiendo un mundo que no termina de satisfacerlos pero sin animarse a escaparse de él.
En cada encuentro, se quejan de los barrotes que ellos mismos colocaron a su alrededor: como miles de parejas, a pesar del disgusto, sin moverse de la inercia familiar.
En cada encuentro, deseantes como adolescentes, se acarician con la misma intensidad con que recuerdan los breves momentos vividos o imaginan la vida que habrían podido compartir.
Durante los 65 minutos que dura la obra, uno se olvida de que Silvina Sabater y Horacio Acosta están actuando: ve las soledad de Gloria, ve la Soledad del Vasco, siente el refugio que encuentran en el otro.
Como parte final del tríptico “Teatro Animal” de Verdoia (que incluye “Late el corazón de un perro” y “Matar a un elefante”) la obra reafirma la mirada del director sobre personajes atrapados entre el deseo y las convenciones sociales.
Aunque aquí hay algo más: una reflexión sobre el tiempo y sobre cómo uno puede sentirse solo aun estando en pareja, sobre esos vínculos que se mantienen en el tiempo y las distintas formas del amor que, a veces, son mucho más complejas de lo que podemos explicar.
“Nido de lagarto” puede verse en el teatro El extranjero (Valentín Gómez 3378) el próximo lunes a las 20.30 hs.
Y, en el mismo teatro y horario, a partir del 8 de junio.