
La noticia fue confirmada por la Secretaría de Cultura de la Nación, que lo despidió con palabras de reconocimiento y orgullo por una trayectoria que marcó un hito en la historia de la música popular y clásica de la Argentina.
Radicado en Estados Unidos desde 1978, Calandrelli fue uno de los arregladores más prolíficos y versátiles de las últimas seis décadas.
Su obra abarcó el pop, el jazz, la música clásica y las bandas sonoras, con una capacidad única para integrar lenguajes y estilos.
Su nombre aparece en los créditos de discos y espectáculos de artistas de la talla de Barbra Streisand, Tony Bennett, Celine Dion, Sting, Elton John, Lady Gaga, Paul McCartney, Quincy Jones, Diana Krall, Madonna, Bono, Plácido Domingo, Sarah Brightman, Michael Bublé, Yo-Yo Ma y Shakira, entre muchísimos otros.
A lo largo de su carrera, Calandrelli fue 29 veces nominado a los Premios Grammy y ganó seis estatuillas, un logro que habla de la dimensión internacional de su legado.
Su primer Grammy llegó en 1999 por El alma del tango, junto al chelista Yo-Yo Ma, mientras que el último lo obtuvo en 2012 por un arreglo instrumental junto a Tony Bennett y Queen Latifah.
También fue dos veces nominado al Oscar por su trabajo en bandas sonoras de cine.
En Hollywood, compuso y orquestó música para películas emblemáticas como El color púrpura de Steven Spielberg, El tigre y el dragón de Ang Lee y El resplandor de Stanley Kubrick, aportando su sensibilidad y excelencia técnica a producciones que marcaron época.
En el cine argentino, trabajó en Soñar, soñar de Leonardo Favio y La fidelidad de Juan José Jusid, entre otras.
Su labor fue reconocida con premios, nominaciones y el respeto de toda la industria, que lo consideró uno de los mejores arregladores y directores de orquesta de su generación.