Rock Nacional

Dolor: murió Carlos “el Indio” Solari

El icónico frontman de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció en su casa de Parque Leloir. Leyenda del rock nacional, héroe de multitudes que convirtió el rock de los márgenes en pasión de mayorías, tenía 77 años y estaba aquejado por la enfermedad de Parkinson.

Dolor: murió Carlos “el Indio” Solari

Carlos Alberto “El Indio” Solari, uno de los referentes del rock en Argentina, murió esta mañana a los 77 años, a causa del mal de Parkinson que padecía desde hace años, tal como indicaron fuentes oficiales.

Según el parte policial al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la Unidad Fiscal 2 de Ituzaingó se presentó en su hogar para constatar el deceso del artista y, tras informar las averiguaciones por el causante, consideraron que “nada indica o señala” otro motivo.

Líder, poeta y mito

Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, se convirtió en un mito de la cultura popular como el líder y vocalista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Su voz, su poética críptica y su masividad revolucionaron la música en América Latina, creando un fenómeno contracultural y social sin precedentes conocido con “la misa ricotera” como punto máximo de encuentro popular.

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Para fines de los 60, sus padres se mudarían a Valeria del Mar donde habían construido una casa, el Indio se queda en la ciudad de La Plata. Su casa comenzaría a ser popularmente llamada “La Trinchera” , sería el lugar de reunión para él y sus amigos.

A mediados del 1972 decide emprender un viaje a Brasil junto con quien era su compañera del momento, viven un tiempo en Río de Janeiro haciendo artesanías.

Su entonces esposa fue quien acercó alguna de sus amistades a Solari, entre ellos “el Negro” Beillinson (hermano mayor de Skay). Juntos rodaron un corto llamado Celos y dos largometrajes, uno llamado Francin el Cazador, la historia de un tipo que a partir de una nave estrellada en la tierra comienza a armar la propia; y El sueño de Okis, basada en una novela judía filmada en la casa alquilada por el Indio en City Bell. Sin embargo comienza a tener contacto con el hermano menor, Eduardo “Skay” Beillinson.

Con él, Semilla Bucciarelli , Walter Sidotti y Sergio Daw, Solari integró la formación más destacada de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota.

Luego de sus primeras presentaciones en el circuito under de La Plata, la banda empezó a ganar una gigante popularidad y en poco tiempo lanzan su primer álbum de estudio. Gulp! (1985) sería el primero de los nueve álbumes de estudio que la banda lanzaría en su historia de vida.

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Entre los más destacados se encuentran ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado (1989), Oktubre (1986), Lobo Suelto, Cordero Atado (1993) y Luzbelito (1996).

Los Redondos no dejaban que los grabaran para televisión, daban muy pocas entrevistas, producían sus discos de manera independiente y mantenían un perfil hermético, misterioso.

Pronto, con el advenimiento del boom del rock nacional en los ’80, la curiosa banda platense se convertiría en un fenómeno de masas.

Las siguientes décadas fueron vertiginosas: estadios llenos, peregrinaciones populares, discos que se hicieron masivos en el boca a boca, cientos de miles de fans que lo asimilaban a un ídolo cultural equivalente a Perón o Maradona.

Y también, algunas polémicas sobre sus presentaciones, la seguridad de las mismas y los eventos masivos.

El final del grupo llegó con los estertores del siglo. El 2 de noviembre de 2001 se oficializó la separación, y el encuentro en el Chateau Carreras de Córdoba, en agosto de ese año, fue la última misa en vivo. Desde entonces, Skay y la Negra Poli por un lado y el Indio por el otro, comenzaron sus recorridos individuales.

Solari conformó Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado para grabar en 2004 su primer disco solista en el estudio Luzbola que tenía en su casa de Parque Leloir: El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel). Le siguió Porco Rex (2007), El perfume de la tempestad (2010), Pajaritos, bravos muchachitos (2013) y El Ruiseñor, el Amor y la Muerte (2018).

El final

Solari padecía la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurológico crónico y degenerativo.El mítico rockero reveló públicamente su diagnóstico en marzo de 2016 durante un histórico concierto en Tandil, refiriéndose a la afección con la célebre frase: “Mr. Parkinson me está pisando los talones”

Desde entonces, incorporó la afección a sus escritos y canciones. Más tarde, Mr. Parkinson lo retiraría de los escenarios, en los que volvería a aparecer en forma de grabaciones y proyecciones junto a los Fundamentalistas.

Y siguió trabajando: a través de sus cuentas oficiales de Instagram y canales digitales, interactuaba de forma esporádica compartiendo fotos desde su estudio de grabación o lanzando proyectos artísticos, como su muestra de arte digital “Brutto” realizada a finales de 2025.