
La muerte de una técnica de laboratorio en la ciudad rusa de Irkutsk ocasionó que cinco hospitales sean puestos en cuarentena, a la vez que las autoridades solicitaron vigilar a 200 contactos mientras se esperan los resultados de los análisis e investigan si la mujer estuvo expuesta a la bacteria Yersinia pestis que ocasiona la peste.
Según la información de medios internacionales, Daria Shipilova, que tenía 28 años y que se desempeñaba como técnica de laboratorio en el Instituto Antiplaga de Irkutsk, un centro que trabaja con agentes infecciosos de alta peligrosidad, a comienzos de octubre, presentó un cuadro respiratorio grave, fue internada y murió.
Ante esta situación se investiga si pudo haber sufrido peste, una enfermedad provocada por Yersinia pestis, según explicó Cleveland Clinic, a la vez que indicó que esa bacteria puede afectar los ganglios linfáticos, la sangre, los pulmones o la garganta, mientras que, de acuerdo con el órgano afectado, se clasifica en peste bubónica, septicémica, neumónica o faríngea.
La forma bubónica compromete los ganglios linfáticos, mientras que la septicémica es una infección sistémica producida por bacterias en el torrente sanguíneo, la variante neumónica afecta los pulmones y la faríngea puede presentarse en la garganta. Anteriormente, la enfermedad provocó brotes con alta mortalidad, aunque los antibióticos permiten tratarla si se administra atención a tiempo.
La peste neumónica puede aparecer cuando la infección se propaga hacia los pulmones desde otra parte del cuerpo o por el contagio desde una persona infectada, provoca neumonía y es la forma más peligrosa de la enfermedad, aunque resulta menos frecuente que las formas bubónica y septicémica, según diversos informes.
La Organización Mundial de la Salud señala que la peste puede ser mortal si no se trata rápidamente, aunque responde a los antibióticos cuando es diagnosticada a tiempo.