
Entre mate y mate, Milo J y Trueno dejaron claro que el alcance global de la música latina no nace de suavizar la identidad local, sino de profundizarla. Durante un panel en el LAMC (Latin Alternative Music Conference) moderado por Leila Cobo, los artistas argentinos coincidieron en que su conexión con el público dentro y fuera de su país viene de hacer música desde su verdad, su barrio y su lenguaje.
“Lo mejor que podíamos hacer era música con nuestra identidad”, dijo Milo J al recordar que nunca pensó su propuesta para “pegar” ni para sonar más universal. Trueno llevó esa idea aún más lejos: “Que el mundo nos escuche es una consecuencia”.
Esa premisa atravesó buena parte de la charla, en la que ambos hablaron sobre cómo la cultura futbolera, el sentido de pertenencia y la vida de barrio moldean no sólo sus letras, sino también su forma de entender el mundo. “En mi país el fútbol no es solo fútbol, es como la vida misma”, señaló Milo J. Trueno, por su parte, definió el fútbol como “un sentimiento de identidad”, una idea que ayuda a explicar por qué ambos han construido universos artísticos tan marcadamente argentinos sin perder resonancia internacional.
Más allá del discurso sobre identidad, el panel dejó varias reflexiones sobre el oficio. Ambos coincidieron en que construir una carrera sólida depende menos de seguir fórmulas que de preservar una voz propia. Trueno recomendó a los aspirantes a artistas “ser lo más vos posible”, al insistir en que el público que permanece es el que se conecta con algo genuino. Milo J complementó esa idea subrayando la importancia de crear comunidad desde el inicio, rodeándose de amigos, creativos y colaboradores que crezcan contigo.
