Sociedad

Miles de personas peregrinaron a Luján en una jornada especial

A pesar del mal clima fieles de todo el país realizaron la tradicional caminata religiosa. Un día para cumplir promesas y pedir por salud, trabajo y bienestar.

Miles de personas peregrinaron a Luján en una jornada especial

La 52ª Peregrinación a Luján volvió a movilizar este sábado a una multitud que emprendió el tradicional recorrido desde el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, hasta la Basílica.

Una de las movilizaciones de fe más convocantes del país que este año se realiza bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”.

A lo largo de los casi 60 km que abarca el recorrido se desplegó un operativo de asistencia para los peregrinos. Cerca de 6.000 voluntarios estuvieron presentes junto a la red de hospitales móviles, personal médico, ambulancias, patrulleros, efectivos de Seguridad y Defensa Civil, además de puestos con agua, alimentos, baños químicos y puntos de reciclaje.

Pilotos, paraguas y ropa impermeable dominaron las primeras horas de la jornada. Poco después del mediodía, las precipitaciones cesaron y mejoraron las condiciones para quienes continuaban avanzando hacia Luján.

Las mejores imágenes de la peregrinación a Luján: una multitud caminó bajo  la lluvia

Algunos fieles llegaron desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y otros viajaron desde países de Sudamérica para cumplir promesas, agradecer y pedir por salud, trabajo y bienestar para sus familias.

El mensaje de García Cuerva

La misa principal celebrada en Luján el domingo por la mañana, ante los miles de peregrinos que se hicieron presentes tuvo al arzobispo de Buenos Aires como orador principal. En su discurso se expresó una mirada crítica sobre la situación del país.

“Las heridas de la intolerancia supuran y se está infectando el alma del pueblo”. El representante de la Iglesia reclamó: “Nuestra Patria tiene abrazos pendientes, abrazos solidarios ante tanta indiferencia”. Y advirtió: “Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio”. Autoridades locales calculan que llegaron más de 2,5 millones de personas.

El religioso destacó la multitudinaria presencia de los peregrinos: “Nadie vino solo, en cada paso trajimos a nuestras familias, a los amigos, al vecino que la está pasando mal, al conocido que perdió el trabajo, a los enfermos, a los que nos pidieron que rezáramos por ellos.

García Cuerva planteó: “En la peregrinación no hay grietas ideológicas ni exclusiones. El camino nos niveló a todos; caminando, todos gastamos las zapatillas, todos nos cansamos, todos queríamos llegar a la casa de María. ¡Qué gran lección recibimos! Cuando nos descubrimos caminantes de un mismo pueblo no les damos lugar al individualismo y a los discursos de odio”.

El pedido con esperanza del arzobispo fue: “Que San Francisco de Asís interceda por nosotros, que nos enseñe a abrazar a los que piensan distinto, a los más necesitados, a los excluidos, a todos los argentinos. Porque más allá de nuestras legítimas diferencias, somos hermanos, hijos de un mismo padre del cielo. Que esta peregrinación sea, entonces, una escuela de fraternidad para nuestro país, que se está preparando para la visita del papa León XIV”.

El 8, 9 y 10 de noviembre Argentina recibirá la visita del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, tras más 39 años de la última vez que un papa se hizo presente en el país.