Un gesto de dolor, un masaje detrás de la pierna izquierda y un cambio inesperado de Lionel Messi que encendió las alarmas de la Selección a menos de tres semanas de su debut en el Mundial 2026. Toda la atención ahora está puesta en el crack rosarino, que no pudo terminar el partido en Inter Miami y se fue sin escalas hacia el vestuario.
Si bien la transmisión oficial mostró el reemplazo de Leo por Mateo Silvetti antes de la media hora del complemento del partidazo contra Philadelphia (6-4, con goles de los argentinos Rodrigo De Paul y Germán Berterame), varios videos desde las tribunas del Nu Stadium captaron su reacción al momento de sentir la molestia.
Uno de ellos siguió de cerca a Messi desde que frenó su corrida en el campo de juego, se arremangó el short y permaneció varios segundos parado tocándose la zona del posterior (la misma que se le había sobrecargado con las Garzas en Puerto Rico y que obligó a suspender un amistoso) hasta que miró en reiteradas ocasiones al banco de suplentes.
A metros suyo, el técnico Guillermo Hoyos entendió que el crack no estaba al 100% físicamente y no le tembló el pulso a la hora de sustituirlo. “No tenemos informes sobre eso, pero próximamente lo tendremos. Realmente estaba fatigado, en ese sentido fue una fatiga”, aclaró en la conferencia de prensa, ante la lluvia de preguntas de los periodistas sobre el mismo tema.
Y explicó cómo lo vio antes de que pidiera salir por precaución: “Estaba cansado y el campo estaba pesado. Ante la duda, siempre uno lo que hace es tratar de que no arriesgue. No, no hablé con él”.