
Los dos serenos detenidos por el crimen de Johana Mailén Antonich, atacada en un balneario de Mar del Plata cuando había ido a una supuesta entrevista de trabajo, se negaron a declarar ante el fiscal Carlos Russo, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 7.
Los acusados son Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, quienes trabajaban como serenos en el predio donde fue encontrado el cuerpo de la víctima. Por ahora, seguirán alojados en la Unidad Penal N°44 de Batán.
Detrás de una casilla utilizada por los sospechosos, los efectivos hallaron el cuerpo de Antonich. Estaba desnuda, envuelta en una frazada y con las manos y los pies atados con cables.

La autopsia determinó que fue asesinada de una puñalada en la zona cervical, lesión que le provocó una hemorragia fatal. Además, los médicos constataron heridas compatibles con maniobras de defensa en brazos, manos y piernas y detectaron signos compatibles con un abuso sexual. Los investigadores aguardan ahora los resultados de los estudios de ADN para determinar si las muestras recolectadas coinciden con las de los detenidos.
Una joven alertó por otra falsa oferta de trabajo en Mar del Plata
Hace dos semanas, previo al femicidio de Johana Mailén Antonich en Mar del Plata, una joven oriunda de esa ciudad balnearia había contado en sus redes sociales sobre su experiencia con una falsa oferta de trabajo en la ciudad balnearia.
“Casi me secuestran. Si iba a esa entrevista, hoy sería una amiga desaparecida”, comenzó el relato, que se viralizó tras el crimen de la mujer que había salido a una supuesta cita laboral.
El 20 de julio, Luz Ledesma subió dos posteos a sus redes sociales donde narró lo que le había ocurrido con una sospechosa propuesta laboral. La joven recordó que días antes, mientras prestaba atención a grupos de búsqueda de trabajo en Mar del Plata, le llamó la atención un anuncio “donde buscaban chicas de entre 18 y 25 años para trabajar en una estética con una depiladora láser, para lo cual te daban cursos si no sabías”.

“Le hablé a la ‘chica’ y estaba todo bien. Le dije que estudiaba, dónde… terrible”, contó la joven. Según prosiguió, la supuesta entrevistadora le dijo que era la persona que estaban buscando. “Me pedía que le mande fotos porque, como es una estética, necesitaba que estuvieras pulcra, a lo que le dije que no porque no estaba teñida y tenía el pelo hecho un desastre y le mandé fotos viejas”, relató.
Lo que le pareció “raro” fue que la mujer le contestaba en horarios nocturnos, casi de madrugada, porque le decía “que estaba muy ocupada”. “Cuando le pedí la dirección para la entrevista era cerca de mi casa, enfrente de una plaza, pero en un edificio. Cuando le pedí el nombre de la estética no me la dio, tampoco la encontré en las redes”, narró la joven en una segunda parte de un video.
“Se aprovechan de la necesidad de la gente. Si no me mandaba esa foto, iba a ir porque necesitaba el trabajo”, expresó. “Tengan cuidado, se me hace un nudo en la garganta”, cerró.