
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil abre un nuevo escenario para la economía local: a pesar de las diferencias políticas entre ambos gobiernos, el país limítrofe continúa siendo el principal destino de las exportaciones nacionales y un mercado fundamental para la industria.
Según el último informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del INDEC, entre enero y septiembre de 2026 las ventas argentinas a Brasil alcanzaron los US$9.789 millones, equivalentes al 12,7% de las exportaciones totales del país. En el mismo período, las importaciones desde Brasil totalizaron US$12.005 millones. Las exportaciones al mercado brasileño crecieron 4,5% interanual, mientras que las compras a ese país disminuyeron alrededor del 17%.
De las exportaciones realizadas a Brasil durante los primeros nueve meses del año, US$6.312 millones correspondieron a manufacturas de origen industrial, aproximadamente el 64,5% del total. A su vez, datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) revelan que entre enero y septiembre de 2026, Brasil recibió 128.042 vehículos producidos en la Argentina, equivalentes a más del 63% de las exportaciones automotrices nacionales. Más allá del caso de la industria automotriz, los intercambios abarcan numerosos sectores y consolidan a Brasil como el principal socio comercial de la Argentina.

En diálogo con la agencia de noticias NA, el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo sostuvo que la continuidad de Lula no debería producir modificaciones significativas en los vínculos comerciales entre ambos países. “Creo que probablemente no haya grandes cambios. El comercio entre los dos países está muy consolidado por la relación entre las empresas, y eso no se detiene, y el Mercosur además es un amparo institucional”, explicó.
La relación económica, además, logró sostenerse pese a las diferencias entre Lula y Milei. Elizondo destacó que durante este período continuaron los intercambios comerciales y se registraron avances en acuerdos bilaterales, entre ellos las iniciativas para vender gas argentino a Brasil. La integración de cadenas productivas y el marco institucional del Mercosur aparecen como factores que contribuyen a la continuidad de los negocios entre empresas de ambos países.
Para el Gobierno argentino, la continuidad del vínculo comercial no se presenta como un interrogante: las dudas aparecen por cuál será el impacto de la evolución del mercado brasileño sobre la actividad local y en qué medida podría influir en las expectativas sobre la economía argentina.