
Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya en marcha en Estados Unidos, México y Canadá (tres de los países más afectados por el brote de sarampión en la región), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) intensificó sus alertas y llamó a las autoridades sanitarias a reforzar de manera urgente la vigilancia epidemiológica, la vacunación y la respuesta rápida ante brotes.
Entre las semanas epidemiológicas 1 y 21 de 2026, se confirmaron 21.431 casos de sarampión en 17 países y territorios de las Américas, con un saldo de 31 fallecimientos. El 97% de esos contagios se concentra en México, Guatemala y Estados Unidos: México encabeza la lista con 11.184 casos y 14 muertes, seguido de Guatemala con 6.655 casos y 17 defunciones, y Estados Unidos con 1.983 casos confirmados y ninguna muerte reportada.
La coincidencia entre el torneo y el brote activo encendió todas las alarmas. La OPS advirtió que el aumento de la transmisión del sarampión y el incremento de los viajes internacionales crean condiciones favorables para la propagación de la enfermedad durante grandes eventos internacionales. En respuesta, la organización emitió una alerta epidemiológica el 29 de mayo recomendando a los países revisar sus sistemas de vigilancia del sarampión y la rubéola, así como las coberturas de vacunación, para identificar las áreas con mayor riesgo e implementar acciones preventivas.
Un brote que no cede
Entre enero y mediados de mayo de 2026, las Américas registraron 20.521 casos de sarampión, una cifra cuatro veces superior a la del mismo período de 2025 y que ya supera el total de todo ese año. El contexto global tampoco es alentador: entre el 1 de enero y el 13 de mayo de 2026 se notificaron 184.489 casos de sarampión en 155 Estados Miembros a nivel mundial, de los cuales más de la mitad fueron confirmados. La región de Asia Sudoriental concentró el 29% de los casos reportados, seguida por el Mediterráneo Oriental con el 21%, mientras que África y las Américas representaron cada una el 19% del total.
La mayoría de los afectados no estaban vacunados o tenían antecedentes de vacunación desconocidos. Las cifras son elocuentes sobre el riesgo que implica la movilidad masiva: la OPS subrayó que mantener la eliminación del sarampión requiere coberturas superiores al 95% con dos dosis, y varios países están aún lejos de ese umbral.
En el contexto de la Copa Mundial, la OPS recomienda que los países aconsejen a los viajeros de seis meses de edad o más que no puedan presentar prueba de vacunación con dos dosis o evidencia de inmunidad que reciban una dosis de la vacuna contra el sarampión y la rubéola, preferiblemente dos semanas antes de viajar a zonas donde se haya documentado la transmisión.
La OPS también exhortó a los países a fortalecer la vigilancia epidemiológica en zonas de alto riesgo, incluidas las regiones fronterizas, aeropuertos, puertos y lugares donde se celebren grandes eventos internacionales, y a mantener equipos de respuesta rápida capacitados.
Aunque los modelos de la OPS sugieren una tendencia descendente en México y una estabilización en Estados Unidos, el organismo insiste en que el riesgo de transmisión persiste y que mantener altas coberturas de vacunación sigue siendo la medida más efectiva para prevenir nuevos brotes.
La respuesta
Colombia anunció jornadas intensificadas de vacunación durante junio, con búsqueda activa de población susceptible, y una Gran Vacunación Nacional el 20 de junio, para fortalecer las coberturas de inmunización en todo el país ante el inminente riesgo de importación de nuevos contagios. En Bolivia, el Ministerio de Salud y Deportes reforzó el llamado a la vacunación recordando que la vacuna SRP es completamente gratuita, segura y disponible sin cita previa en todos los centros de salud del sistema público.
La OPS fue enfática: la vacunación no es solo una decisión individual, sino un acto de solidaridad colectiva. Con millones de hinchas moviéndose por el continente, la ventana para actuar es ahora.