América del Norte

Legislativas en Estados Unidos: 43 millones de personas ya votaron de forma anticipada

A cinco días de los comicios del 3 de noviembre, el voto anticipado supera los 43 millones y marca récords locales, mientras la Justicia frena un intento del gobierno de Trump de apartar boletas en California.

Legislativas en Estados Unidos: 43 millones de personas ya votaron de forma anticipada

A cinco días de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, el voto anticipado en Estados Unidos ya superó los 43 millones de sufragios, una cifra que supera ampliamente la registrada a esta altura en las legislativas de 2022.

Según el panel de NBC News, actualizado el 29 de octubre, se emitieron 43.565.869 votos: 20,2 millones por correo y 23,3 millones en persona. El Election Lab de la Universidad de Florida, que monitorea la previa electoral, contabilizó 43.606.141 votos, con 22,9 millones en persona y 20,7 millones por correo.

La diferencia entre ambos conteos es mínima y responde a las distintas fuentes y horarios de corte.

Por registro partidario, el 47% de los votos tempranos proviene de demócratas, el 35% de republicanos y el 18% de otras categorías, según NBC y estimaciones de TargetSmart.

En California se emitieron 4.117.622 votos, el 16% de los 25,7 millones de electores registrados; el 50% corresponde a demócratas y el 29% a republicanos. En Florida, según Telemundo, se registraron 3.895.847 votos anticipados, el 24% de los 16,2 millones de votantes, con un 40% de republicanos y un 39% de demócratas.

Votar antes: cómo y por qué

En Estados Unidos, muchos electores optan por el voto anticipado principalmente por conveniencia y flexibilidad, ya que el día oficial de las elecciones cae en un martes laboral, lo que dificulta la asistencia de personas con empleos exigentes, responsabilidades familiares o problemas de movilidad.

Esta modalidad les permite evitar las largas filas e imprevistos del día de la votación, analizar con calma boletas locales que suelen ser largas y complejas, y verificar con margen de tiempo que su sufragio haya sido procesado correctamente, además de responder a las intensas campañas de movilización de los partidos políticos para asegurar el voto con antelación.

Como dato de color, el papa León XIV, originario de Estados Unidos,  se encuentra entre los votantes que eligen esta modalidad. La semana pasada, solicitó una papeleta de voto por correo desde el Vaticano para participar en las elecciones de medio término en su estado natal de Illinois, un hecho inédito que lo convertiría en el primer pontífice en ejercicio en emitir un sufragio en unas elecciones seculares estadounidenses.

El mecanismo de voto anticipado en las elecciones de medio término está descentralizado y regulado de forma independiente por cada estado, permitiendo a los ciudadanos votar antes de la jornada electoral mediante dos vías principales.

En la modalidad presencial, los electores acuden a centros designados durante un periodo establecido que suele ir de 3 a 45 días antes del día de la elección. Tras verificar su identidad y registro, el votante marca su papeleta y la ingresa en escáneres o urnas custodiadas, donde permanece resguardada hasta que finaliza el periodo de votación oficial para iniciar el cómputo.

Por su parte, el voto por correo permite enviar la papeleta a través del servicio postal o depositarla en buzones electorales autorizados (drop boxes).

Dependiendo de las leyes estatales, la papeleta puede enviarse automáticamente a todos los votantes registrados o requerir una solicitud previa, con o sin justificación.

Para garantizar la seguridad del proceso, el elector debe sellar la papeleta en sobres especiales y firmar la cubierta exterior; esta firma es posteriormente cotejada por las autoridades electorales con el registro oficial antes de validar y contabilizar el sufragio.

Aunque en ambas modalidades los votos se procesan con antelación, los resultados finales nunca se hacen públicos hasta el cierre de las urnas el día oficial de las elecciones. La velocidad del recuento definitivo varía considerablemente según la legislación de cada estado, ya que algunos permiten abrir y escanear las papeletas por correo semanas antes, mientras que otros exigen esperar hasta la misma mañana o el cierre de la jornada electoral.

El frente judicial

El juez federal David O. Carter rechazó el pedido del Departamento de Justicia de separar las boletas de hasta 20.000 personas que el gobierno de Donald Trump considera posibles no ciudadanas.

El magistrado advirtió que alterar el procedimiento con la elección en marcha podría perturbarla y dejar sin voto a ciudadanos habilitados. Cuestionó además la precisión de la información federal.

El Departamento de Justicia anunció que apelará ante el Noveno Circuito; que una persona figure en la lista federal no demuestra que haya votado ilegalmente. En Texas, la fiscalía general demandó al secretario del condado de Harris por avisos de incentivo al voto que, según su denuncia, discriminaban a ciertos grupos.

En tanto, Trump canceló su acto previsto para el 31 de octubre en Kansas y, según la Casa Blanca, hará más de 20 “mítines telefónicos” hasta el martes 3.

Consultado sobre si aceptaría una derrota, respondió que lo hará “si son elecciones honestas”, y añadió que tiene “un fuerte poder de veto”. Un pronóstico de Harvard da un 94% de probabilidades a los demócratas de quedarse con la Cámara de Representantes.