Consumos culturales

La telenovela de la tarde pero en formato vertical y con la lógica de TikTok

China lidera el mercado. Argentina también desarrolla su ecosistema con The Eleven Hub y Shorta.

La telenovela de la tarde pero en formato vertical y con la lógica de TikTok

En el colectivo, en la sala de espera del doctor y en una pausa laboral es cada vez más frecuente el consumo de ficciones en formato vertical (9:16). El fenómeno nació en China hace menos de una década y hoy crece de manera incipiente en todo el mundo.

Estas microficciones están revolucionando el mercado audiovisual. Los contenidos son de corta duración (entre 1 y 3 minutos) y se caracterizan por tener muchos giros dramáticos. Constituye sin duda, un nuevo hábito de consumo ligado al uso de los teléfonos móviles y al denominado “scrolleo”.

La tendencia de la microficción comenzó con el género romántico y luego se fue diversificando. Ahora la oferta es amplia: historias de terror, comedia y drama.

¿Dónde se pueden ver estas historias? TikTok es el hábitat natural de este formato. También se pueden seguir en Instagram, Facebook y en YouTube Shorts.

El aumento en el consumo de estos contenidos hace que cada vez existan más aplicaciones para verlos. ReelShort (China) y DramaBox (China – Singapur), son las más populares. Otras plataformas como Disney+ también prevén la incorporación de microficciones a su catálogo y Netflix lo está evaluando.

El negocio global de estas series comienza ahora a consolidar su ecosistema también en la Argentina con startups locales como el caso de Shorta. Fundada por el director y guionista Armando Bo, junto con el emprendedor tecnológico Ariel Arrieta y el creador de Cuevana Tomás Escobar. Antes, el camino lo había iniciado The Eleven Hub, fundada por la emprendedora Loli Miraglia, que se especializa en microdramas verticales y contenidos ultracortos pensados para audiencias globales.

La irrupción de la Inteligencia Artificial también potenció en algunos casos la producción de las microficciones. Esta tecnología facilita la curaduría y edición de contenidos y lo que es clave en este universo algorítmico: mejora la personalización de experiencias de los usuarios desde lo emocional.

La tendencia general es ascendente. Según datos del sector, en China el mercado superó en 2025 los u$s14.000 millones y continúa expandiéndose hacia Occidente; Estados Unidos le sigue en tamaño de producción y consumo.

Según datos de Omdia, en todo el mundo, las microficciones generaron u$s 11 billones en ingresos globales el año pasado. América Latina continúa posicionándose como una región clave. De acuerdo a una encuesta realizada por Hub, el 41% de los consumidores hispanos afirmó que ve microdramas online.