
El hallazgo del cuadro atribuido a Picasso, se produjo durante un operativo contra el narcotráfico realizado en la localidad de Champigny-sur-Marne, en las afueras de la capital gala.
El 15 de junio se registró una vivienda de la tía del presunto narcotraficante, en el marco de una investigación por tráfico de estupefacientes. Según las autoridades, la obra apareció de forma casual mientras los agentes inspeccionaban el inmueble.
Aunque la Fiscalía aún no confirmó oficialmente la identidad de la pintura, la revista Vanity Fair señaló que podría tratarse de un retrato de Marie-Thérèse Walter, musa y compañera sentimental de Picasso entre 1927 y 1935.
La pesquisa preliminar sostiene que la obra habría sido robada a una ciudadana de Singapur después de que un empleado de un depósito de obras de arte en París sustrajera el cuadro. El sospechoso aseguró haber actuado para denunciar supuestas deficiencias en las medidas de seguridad de la empresa.
Durante el procedimiento, la Policía también incautó 17 kilos de cannabis, prendas de lujo valuadas en unos 200.000 euros y cerca de 7.000 euros en efectivo.
Las autoridades francesas abrieron una causa por robo y receptación. El presunto autor de la sustracción de la obra y otras tres personas quedaron a disposición de la Justicia mientras continúan las pericias para autenticar el cuadro y determinar su procedencia.