
La FIFA implementó una novedosa medida para evitar cualquier tipo de problema con el VAR durante los 90 ó 120 minutos de cada partido en pleno inicio de los cuartos de final: tanto el árbitro asistente de vídeo adjunto (AVAR) como el AVAR de reserva comenzarán a estar en los distintos estadios. La disposición tendrá vigencia desde el enfrentamiento entre Marruecos y Francia, hasta la final de la Copa del Mundo, que se jugará el domingo 19 de julio.
De esta manera, durante el partido disputado entre Marruecos y Francia, el uruguayo Leodán González (AVAR) y la nicaragüense Tatiana Guzmán (AVAR de reserva) se encontraron en el Boston Stadium, lugar del partido. La disposición tiene como objetivo principal garantizar que, ante cualquier imprevisto que afecte a la operación principal del VAR o la sala de operaciones de vídeo (VOR) -situada en el Centro Internacional de Transmisión (IBC) de Dallas-, el sistema continúe funcionando con total normalidad.
Así, en caso de detectar un fallo en las comunicaciones, el AVAR y el AVAR de reserva ubicados en el estadio asumirían, prácticamente de inmediato, cualquier revisión necesaria. Ese mismo procedimiento se aplicaría en caso de que el árbitro de campo tuviera que chequear alguna jugada en el terreno de juego.