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La Justicia archivó la causa contra Julio Iglesias por denuncias de abuso sexual

La fiscalía española justificó su decisión en función a la “falta de jurisdicción de los tribunales españoles”. Los hechos denunciados sucedieron en República Dominicana y Bahamas.

La Justicia archivó la causa contra Julio Iglesias por denuncias de abuso sexual

La Fiscalía de la Audiencia Nacional decidió archivar la denuncia presentada contra Julio Iglesias por presuntas agresiones sexuales y trata de personas. La causa se inició tras la denuncia de dos exempleadas del cantante, quienes aseguraron haber sufrido tocamientos, insultos y humillaciones mientras trabajaban para él en 2021.

El ministerio público fundamentó su decisión en la “falta de jurisdicción de los tribunales españoles”, ya que los hechos denunciados ocurrieron en República Dominicana y Bahamas. Además, remarcaron que Iglesias, de 82 años, “ni reside en España, ni mantiene en este país su centro de vida, intereses o actividad”, aunque tenga propiedades inmobiliarias en territorio español.

Según las fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, la decisión “no es recurrible”. En la resolución, el Ministerio Fiscal explica a las denunciantes que la vía que deben de seguir ahora, si así lo consideran, es la de “reproducir su denuncia ante los órganos judiciales”.

El pedido de la defensa y el contenido de la denuncia

El abogado de Iglesias, José Antonio Choclán, pidió que se lo tuviera por personado en la investigación y reclamó el archivo de la causa por “la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos”. El miércoles, la defensa solicitó una copia de la denuncia, trámite que finalmente se concretó.

Se trató de una investigación de más de 3 años y cuentan con el acompañamiento de la organización Women’s Link Worldwide. Por su parte, fue elDiario.es quien hizo públicos todos los hechos denunciados por ambas mujeres.

Una de las denunciantes, identificada con el nombre ficticio de Rebeca, relató que Julio Iglesias la hacía ir a su habitación después de terminar su trabajo. Según su declaración, allí era sometida a penetraciones vaginales y anales con los dedos y maltratos físicos y verbales, todo sin su consentimiento.

“Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, expresó en su testimonio ante elDiario.es y Univision. También afirmó que muchos de esos episodios ocurrían con la presencia de otra empleada con un cargo jerárquico superior.

La otra denunciante, Laura —también nombre ficticio—, contó que el artista la besó y le tocó los pechos sin su consentimiento. “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”, recordó. Según relató, una situación similar se repitió en la piscina de la villa de Punta Cana.

Tras el impacto mediático de la investigación, el cantante negó todas las acusaciones a través de su cuenta de Instagram. “Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me generan una gran tristeza”, escribió.

“Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”, sentenció hace una semana.