La fe en el género humano

La historia del género humano es una historia de lucha entre los que enarbolan valores humanos y los que enarbolan valores antihumanos.


¿Tiene sentido hablar de valores humanos cuando hay tantas acciones inhumanas en el planeta? Claro que sí. La historia del género humano es una historia de lucha entre los que enarbolan valores humanos y los que enarbolan valores antihumanos.

Algunas personas hacen la diferencia. En Roma, un inmigrante musulmán de 32 años sin hogar se tiró a las aguas del río Tíber y rescató a una mujer israelí que había saltado para suicidarse.

Wesley Autrey, un humilde trabajador de la contrucción, estaba esperando el subte con sus hijos en New York, cuando un hombre cayó a las vías víctima de un ataque de epilepsia. El hombre de 50 años no lo dudo, puso en un riesgo altísimo su propia vida y saltó para ayudar al hombre manteniéndolo cabeza abajo mientras pasaba el metro.

La farmacóloga y doctora en medicina canadiense Frances Kelsey salvó la vida de millones y millones de bebés estadounidenses en su rol de supervisora de la Administración de Alimentos y Medicamentos —Food and Drug Administration (FDA)— que entre los años 1960 y 1961 se negó a autorizar la salida al mercado del fármaco talidomida por dudas acerca de su seguridad.

El sudafricano Nelson Mandela fue una persona excepcional: activista contra el apartheid, organizó la lucha del pueblo negro desde la cárcel. Sus palabras se hicieron eco en el mundo: “El racismo es algo aprehendido y así como se aprendió podría ser desaprendida”. Salvó a mucha gente y fue el primer presidente en resultar elegido por sufragio universal en su país. Ya en el gobierno se dedicó a desmontar la estructura social y política heredada del apartheid a través del combate al racismo institucionalizado, la pobreza y la desigualdad social.

Dan Price es un joven empresario estadounidense fundador una empresa de pagos con tarjeta de crédito que, al leer un estudio que afirma que para ser feliz una persona debe ganar al menos US$70.000 al año, decidió elevar el sueldo base de sus 120 empleados a esa cifra, para conseguirlo, él mismo bajó su salario –de 1 millón de dólares– a 70 mil al año, como el resto de los empleados. En el mundo, otros CEO cuestionaron duramente su comportamiento.

En medio de una gran inundación en Paraguay, una maestra anónima de bajos recuersos económicos remaba cada día para ir a dar clases a los niños que no podían cruzar el río para ir a estudiar y sin ella se hubieran quedado sin escuela.

Estos no son casos aislados, hay mucha gente en el mundo que hace triunfar los valores humanos por sobre el egoísmo y la avaricia. Maimónides decía “En cada momento de la historia y de la vida personal uno puede inclinar la balanza del lado de las buenas acciones o del de las malas”