La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, destacó los resultados del plan económico que se está implementando en la Argentina y que está respaldado por un programa del organismo multilateral, aunque admitió que es importante que el crecimiento del país se extienda a todos los sectores.
A su vez, consideró que dado el progreso que está expresando la Argentina no será necesario que el FMI aporte nuevos fondos para hacer frente a los próximos vencimientos de deuda.
Por otra parte, admitió que el proceso de transformación que está atravesando la Argentina es complejo, pero afirmó que de perseverar en el rumbo los progresos se extenderán a toda la población.
“Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos”, aseguró Goergieva y en consecuencia sostuvo que no será necesario “financiamiento adicional por parte del FMI”.
La funcionaria también subrayó el buen diálogo que existe entre el FMI y los miembros del Gobierno nacional.
Georgieva ofreció este mediodía una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, tras entrevistarse con el ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo de colaboradores y previo a su encuentro con el presidente, Javier Milei y su gabinete.
La titular del FMI llegó al país con una amplia comitiva de funcionarios que llevan el caso argentino: Andreas Bauer, Jefe de Gabinete; Nigel Chalk – Director del Hemisferio Occidental; Luis Cubeddu – subdirector del Hemisferio Occidental; y Joyce Wong – Jefa de Misión para Argentina.
Mañana la funcionaria estará en Vaca Muerta, donde se verá con el CEO de YPF, Horacio Marin.
La directora del FMI remarcó el compromiso de Milei con el equilibrio de las cuentas públicas, una de las clave del desarrollo del programa.
Georgieva se mostró conforme con el plan fiscal y dijo que el Banco Central continuará comprando reservas, con lo cual el país no tendrá problemas en cumplir con sus pagos de deuda.
La funcionaria alentó a los argentinos a perseverar en el rumbo económico, pese a lo exigente de la transición.
Por otro lado, enfatizó que “cuando la inflación baja, que es una presión para todos y para los pobres especialmente, lo vemos en el nivel de pobreza que se ha reducido del 50 al 20 por ciento”.