
El Senado de Brasil aprobó la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 221/2019, que termina con la escala laboral 6×1, es decir, seis días de trabajo por uno de descanso. La votación se realizó en la noche del miércoles. El texto establece dos días de descanso semanal remunerado y una reducción de la jornada de 44 a 40 horas, sin recorte salarial.
Según informó La Izquierda Diario, el Senado aprobó la enmienda con 75 votos a favor. El único en contra fue Hamilton Mourão, exvicepresidente de Jair Bolsonaro. Solo resta que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, promulgue el texto.
La reducción será gradual. Según el texto, a los 60 días de la promulgación la jornada bajará a 42 horas semanales, y 12 meses después quedará fijada en 40, con un máximo de ocho horas diarias. La enmienda alcanza a los trabajadores con empleo registrado, no a informales ni autónomos.
El texto también prevé que una ley ordinaria regule los regímenes diferenciados, como el de quienes hoy cumplen seis horas diarias. Además, una ley complementaria podrá fijar medidas de transición para microemprendedores y pymes.
El camino legislativo
La Cámara de Diputados había aprobado la PEC en segunda votación con 461 votos a favor y 19 en contra, el 27 de mayo. La Comisión de Constitución y Justicia del Senado le dio su aval el 2 de septiembre, con un informe que mantuvo el esquema de transición de Diputados. Antes, el Gobierno y la Cámara baja habían sellado un acuerdo político que descartó las propuestas empresariales y opositoras de transiciones de 10, cinco o tres años.
De concretarse, sería la primera reducción de la jornada laboral en Brasil desde la Constitución de 1988. Según datos del proyecto, unos 14,8 millones de brasileños trabajan bajo el esquema 6×1 y otros 20,9 millones superan el límite legal de 44 horas, en un país de 213 millones de habitantes.
En América Latina, Chile, Ecuador, Venezuela y, más recientemente, México contemplan la jornada de 40 horas en sus leyes. Sin embargo, en la región predominan las 48 horas semanales, según la OIT.
El telón de fondo electoral
La votación ocurrió a diez días de la segunda vuelta presidencial. La medida es una de las prioridades del presidente Lula da Silva, candidato a la reelección. Había sido impulsada por movimientos sociales y resistida por las patronales.
Según La Izquierda Diario, el Partido Liberal, de los Bolsonaro, y el resto de la extrema derecha votaron a favor en bloque tras haber bloqueado la iniciativa durante meses. El medio sostiene que entre el 70 y el 80% de la población respalda el fin del 6×1, lo que habría vuelto costoso oponerse abiertamente.
El mismo medio señala que el candidato Flávio Bolsonaro no asistió a la sesión y votó de forma remota. Según su relato, habría transmitido a empresarios que, si llega a la presidencia, impulsará cambios en la nueva norma, entre ellos la llamada PEC de las Horas Flexibles.
Esa propuesta, según el medio, permitiría que el empleador defina cuántos días y horas trabaja cada persona.
Por su peso como principal economía del Mercosur, Brasil podría sentar un antecedente en materia de regulación laboral, con posibles efectos en los debates de otros países.