
Con el aumento de la humedad y las temperaturas que persisten por encima de la media estacional, los vecinos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) han comenzado a notar una presencia masiva de mosquitos.
El zumbido constante y las picaduras no son solo una molestia: abren el interrogante sobre el riesgo epidemiológico en la región.
Si bien no todos los mosquitos que vemos en nubes en las plazas son transmisores, la circulación del virus del Dengue es una realidad activa en el AMBA.
Es fundamental distinguir entre las especies:
Para enfrentar esta situación, los especialistas recomiendan un enfoque de doble barrera: protección personal y control ambiental.
1. Protección Personal
Repelentes: Utilizar productos con componentes activos como DEET, IR3535 o Icaridina.Es vital reaplicar cada 3 o 4 horas, especialmente si hay sudoración.
Ropa adecuada: En zonas de alta densidad, se recomienda el uso de mangas largas y pantalones de colores claros, ya que los colores oscuros atraen a los insectos.
Barreras físicas: Colocación de telas mosquiteras en ventanas y tules en cunas o cochecitos de bebés.
2. Control en el Hogar (El famoso “Descacharrreo”)
El insecticida en aerosol solo mata al mosquito adulto que vuela en ese momento, pero no elimina la raíz del problema. La clave es eliminar los criaderos:
Dar vuelta baldes, palanganas y cualquier recipiente que acumule agua.
Limpiar canaletas y desagües regularmente.
Cambiar el agua de floreros y bebederos de mascotas diariamente, cepillando las paredes del recipiente (donde se pegan los huevos).
Mantener el pasto corto y los patios limpios.
Síntomas de alerta: Cuándo consultar al médico
Ante la presencia de mosquitos y la circulación de Dengue, no se debe automedicar (especialmente evitar el ibuprofeno y la aspirina, que pueden complicar el cuadro).
Los síntomas a vigilar son:
Fiebre alta (sin resfrío).
Dolor detrás de los ojos.
Dolor muscular y de articulaciones.
Náuseas o vómitos.
Aparición de manchas en la piel.