
Las pausas de hidratación implementadas durante el Mundial continúan generando discusión, pero desde la organización sostienen que la medida responde exclusivamente a cuestiones deportivas y de cuidado físico. En ese contexto, Gianni Infantino salió a respaldar la decisión y rechazó las versiones que la vinculan con beneficios comerciales.
Durante una entrevista con la agencia EFE, el máximo dirigente del fútbol mundial explicó que las altas temperaturas registradas en distintas sedes justifican los descansos obligatorios. Además, remarcó la exigencia que implica el calendario del certamen. “El motivo por el que hay estas pausas es claramente el calor”, explicó. Y agregó: “En un Mundial en el que juegas ocho partidos en 39 días, poder tener un momento para descansar un poquito es muy importante”.
Las interrupciones, que rondan los tres minutos, despertaron cuestionamientos entre entrenadores, futbolistas e hinchas, principalmente por su posible influencia sobre el ritmo de los partidos. Pese a eso, Infantino defendió la aplicación generalizada del protocolo y sostuvo: “La FIFA tiene que dar iguales condiciones a todos”.
Más adelante, el dirigente suizo argumentó que establecer criterios diferentes según la temperatura o el contexto de cada encuentro podría generar desigualdades competitivas. “Es muy difícil aceptar que un entrenador tenga la posibilidad de influenciar un partido corrigiendo algo porque hace calor y en otro donde hace un poco menos calor no tenga la misma oportunidad. Por esto en todos los partidos hay estas pausas”, sostuvo.
Ante las críticas que sugieren posibles ventajas vinculadas a la televisación o acuerdos comerciales, la postura del organismo fue tajante. Infantino descartó cualquier interés económico detrás de la medida. “La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los contratos ya estaban firmados antes, con lo que no es una cuestión económica, para nosotros es una cuestión puramente deportiva”, sostuvo.