
La celebración de Halloween, festividad proveniente del mundo anglosajón, se extendió ya hace varios años por ciudades y pueblos de nuestro país y, a pocos días de que se lleve a cabo, desde el Consejo Argentino de Oftalmología alertan sobre el uso de lentes de contacto de color o cosméticas sin receta.
Para muchas personas, incluidos niños y adolescentes, la participación en los festejos requiere el uso de un disfraz complementado por la alteración de la mirada y festejar Halloween puede incluir exhibir los ojos blancos de un zombi o la pupila rasgada de un felino y es entonces cuando las lentes de contacto cosméticas aparecen como un recurso.
Así lo indicó un informe que tuvo el asesoramiento de Tomás Pförtner, óptico técnico y contactólogo, asesor externo del CAO en el que además se señaló que un par de lentes de contacto cosméticas que modifican el color si se quiere cambiar la apariencia general de los ojos, es actualmente fácil de conseguir.
Sin embargo, las cosas no son tan simples y eso que parece un accesorio inofensivo para una sola noche puede salir carísimo, pero no en plata sino en términos de deterioro de la salud visual.
La lente de contacto cosmética apta para cambiar el color del ojo o para producir otros efectos estéticos no es un juguete, es un producto médico, un dispositivo terapéutico y, mal usado, puede dañar seriamente la córnea o producir serias patologías en el ojo, destacan los especialistas de la CAO.
La también llamada “lente de fantasía”, la lente de contacto cosmética, no es una categoría aparte.
Tengan o no graduación, sean de color o tengan efectos especiales, todas las lentes de contacto son productos médicos y colocarse una implica adaptar un dispositivo óptico que, si bien es de alta tecnología, no deja de ser un cuerpo extraño que flota delante de la córnea.
Las complicaciones que pueden afectar la salud visual no son de aparición frecuente, pero cuando suceden suelen ser muy graves y una infección que pasa inadvertida o se diagnostica tarde termina a veces con la pérdida del ojo.