
“Fue distinto a lo que había pensando, fue una desgracia” le dijo Carlos Ferello a TN. El pasajero, argentino, del MV Hondius contó cómo fue la experiencia y cuándo llegaría a la Argentina. Es ingeniero jubilado, oriundo de Carmen de Areco y le gusta navegar; se embarcó en Ushuaia.
Según su testimonio, cuando estaban llegando a Tristán da Cunha, ya habían avisado que se encontraba a bordo un matrimonio neerlandés que estaba enfermo pero que no se sospechaba aún la gravedad de la situación. “Hasta que un día comunica el capitán que el neerlandés había muerto”. Y agregó: “Se lo trató como una infección y pasaron los días”. Contó que en Santa Elena, bajó la señora junto a su esposo fallecido y volaron a Johannesburgo pero cuando llegaron, la mujer también murió.
A partir de entonces, continúa el relato de Carlos, “se prendieron todas las alarmas y se empezaron a hacer análisis”. Informaron sobre el virus y detectaron que se trataba de hantavirus”. Luego continuaron más infectados.
Carlos destacó el trabajo de Cancillería y del embajador: “Estaban en contacto permanente. Me preguntaron adónde quería ir, si quería ir a Países Bajos o España, y preferí Países Bajos”, explicó. Allí, Carlos será sometido a estudios y a un seguimiento periódico para observar cómo sigue su salud.
“Iban a ser treinta y pico de días; yo tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 de mayo, y ahora se va a alargar por lo menos 15 días más. A mí me gusta hacer este tipo de turismo raro. El 90% de los pasajeros vinieron a ver todas las especies de pájaros, fanáticos todos”.