
El conjunto dirigido por Javier Aguirre goleó y clasificó a los 16 avos de final.
En la primera etapa, entró con una dinámica distinta a la que mostró en los primeros encuentros.
A tal punto que Chequia con muy poco, estuvo cerca de abrir el marcador.
Pero en el complemento el chip cambió radicalmente.
En una ráfaga, los locales lograron la ventaja necesaria.
Primero en el 55’ con anotación de Mateo Chavéz.
El Gareth Bale mexicano hizo honor a su apodo y en un gran carrerón llegó hasta el área rival para poner el 1-0.
Cuando los europeos intentaban reponerse del golpe, llegó el 2-0 definitivo.
Julián Quiñones mostró su instinto goleador: aprovechando un error en un despeje, marcó el segundo de la noche.
Con el marcador a su favor, México dominó el partido.
Incluso se dio el lujo de hacer ingresar a Guillermo Ochoa.
El portero de 40 años recibió la cinta de capitán y dijo presente en su sexto Mundial.
La mayor sorpresa se registró en el otro partido del grupo A, en el que Sudáfrica superó por la cuenta mínima a Corea del Sur.
Thapelo Maseko en el minuto 63′ logró marcar el único tanto del encuentro y sorpresivamente se quedó con el segundo lugar de la zona.
“No sé como explicar este sentimiento. Fue un partido muy difícil, Corea juega muy bien. Pero supimos encontrar los espacios y conseguimos marca ese gol, y luego fueron los últimos minutos con el corazón en la mano”, destacó el DT de Sudáfrica, Hugo Broos tras el pitazo final.