Estudiantes de La Plata no pudo aguantar el resultado a su favor e igualó 1 a 1 con Corinthians, de Brasil, por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores de América este miércoles por la noche, en condición de local y tendrá que buscar la clasificación a semis en San Pablo la semana que viene.
El desarrollo del partido fue bastante similar al que tuvo el equipo de Alexander Medina contra la U. Católica en la ida de los octavos de final de este mismo certamen: se puso en ventaja rápidamente y tuvo una actuación convincente, pero la visita lo empató y no supo cómo volver a adelantarse en el marcador para ir a definir la serie fuera de La Plata con mayor comodidad.
Apenas a los cuatro minutos, tras un córner enviado por Joaquín Tobio Burgos desde la izquierda, la pelota quedó bollando en el área de los brasileños y el que aprovechó ese escenario fue Alexis Castro, que la capturó con un control corto y definió a la red para el 1 a 0 del elenco argentino de manera prematura.
Todo el tiempo que restaba del primer tiempo fue bien capitalizado por el Pincha, que no se conformó con la corta ventaja de un solo gol y fue por más.
Quizás por momentos le faltó algo de claridad o de frescura en ataque, pero exigió más de una vez al arquero de la selección brasileña, Hugo Souza, en busca de otro tanto que le diera más alivio.
Claro que nunca se puede subestimar a un equipo brasileño, y menos a uno de los más grandes de ese país, por más que no esté pasando por su mejor momento.
Las jerarquías individuales del Timao fueron acaso el motivo principal por el que el trámite sufrió modificaciones en cuanto a quién tuvo el dominio de la pelota y territorial.
Fue muy paulatino el cambio de protagonista en el partido, e incluso no se puede afirmar al ciento por ciento que Corinthians haya sido apabullante ni mucho menos.
Pero de a poco empezó a visitar la zona defendida por los platenses, quienes pasaron a estar visiblemente incómodos luego de haber perdido cierto dominio.
Tampoco se puede dejar pasar que fue un desarrollo típico de Copa Libertadores, de juego áspero, de mucho compromiso físico y de fricción en todos los sectores del campo de juego.
Y en este aspecto los paulistas no se achicaron: aceptaron el desafío y esa fue una de las claves para emparejar los tiempos del encuentro.
En el amanecer del segundo tiempo apareció el argentino Rodrigo Garro para destrabar a una bien plantada defensa pincharrata con un pase muy preciso y a favor de la llegada del joven Kaio César, quien dominó correctamente, enfiló hacia el arco de Fernando Muslera y definió con categoría, abriendo su pie izquierdo para colocar la pelota junto al palo derecho del golero uruguayo.
Ese fue el desencadenante para que los brasileños, que habían sufrido el tempranero gol de Castro, empezaran a sentirse mucho más cómodos en el campo de juego, incluso sin las apariciones que podrían haber sido claves en su búsqueda por dar vuelta el marcador, entre otras la del neerlandés Memphis Depay, quien no tuvo mucho peso en ataque.
Es posible que Estudiantes se lamente por no haber podido mantener la ventaja de cara a su visita al Neo Química Arena el próximo miércoles, pero tiene en su reciente historial el 3 a 0 como visitante de los chilenos en octavos, justamente después del 1 a 1 consumado en la ida.
Es claro que el rival es de mayor envergadura, pero si hay algo que tiene el Pincha es con qué ir a luchar.
El que no podrá estar en la revancha por haber llegado a tres amonestaciones es el lateral izquierdo Gastón Benedetti.