
La ciudad más grande de Turquía se convirtió en una de las metrópolis más elegidas para aprender a bailar el tango. Las escuelas de esta danza popular de origen rioplantese se multiplican.
En las noches turcas abundan las milongas y los bailes sociales. Los jóvenes dan los primeros pasos en los clubes de las universidades y de allí surgen muchos talentos locales, incluso bailarines profesionales que compiten en festivales internacionales.
Estambul se encuentra entra las cinco primeras ciudades qué más actividades tiene vinculadas al 2×4, por detrás de Buenos Aires y al mismo nivel que Moscú, Seúl, Beijing, Roma y Tokio. Pero de dónde surge este amor por el tango.
El primer presidente turco de la modernidad (1920), Mustafa Kemal Atatürk, inició una batalla cultural para “occidentalizar” a los turcos y acercarlos a la “cultura europea superior”. Así fue que se aficionó al baile de salón y comenzó a surgir la pasión por el tango. Este género se hizo muy popular durante todo el siglo 20 particularmente en las emisoras de radio. “La Cumparsita” sonó como primer baile en las bodas turcas.
La pasión por el tango llevó también a que Estambul sea sede del Festival Tango BA y Mundial. La competencia que se desarrolló del 12 al 14 de junio reunió a parejas de Turquía y de países como Francia, Bélgica, Italia y los Países Bajos, y contó con más de 300 asistentes a lo largo de las tres jornadas.
Ahora ya sabes, que no te sorprenda una milonga o ver a turcos bailar el tango en Estambul. Una ciudad diversa y además una de las más elegidas en el turismo internacional.