
Unos 90 grandes incendios forestales permanecen activos en Estados Unidos y ya arrasaron más de 700.000 hectáreas de terreno, según los últimos datos del Centro Nacional Interagencial de Incendios (NIFC, en inglés), favorecidos por la sequía que atraviesa gran parte del país.
El oeste de EE.UU. es el más afectado por los fuegos, especialmente el estado de Oregón, que registra actualmente 21 grandes focos activos que han arrasado casi 134.000 hectáreas (331.063 acres).
Le siguen, por superficie quemada, California (33.000 hectáreas o 82.000 acres), Minnesota (27.200 hectáreas o 68.800 acres) y Washington (8.000 hectáreas o 20.000 acres).
En el este, el estado de Florida es el que sufre las peores consecuencias, con más de 11.005 hectáreas (27.193 acres) calcinadas hasta este lunes, según datos del Servicio Forestal del estado, mientras 22 incendios siguen en activo.
De acuerdo con el NIFC, 25.310 bomberos y personal de apoyo participaban en las labores de extinción a nivel nacional, incluyendo 565 dotaciones, 1.501 camiones de bomberos, 141 helicópteros y 27 equipos de gestión de incidentes complejos.
La magnitud de los incendios se ve impulsada por las altas temperaturas y escasas precipitaciones que experimenta la mayor parte del país en las últimas semanas.
Según el NIFC, zonas de Wisconsin, Michigan, Texas y Idaho se encuentran bajo alto riesgo de incendio por las condiciones de sequía o la llegada de tormentas eléctricas, que pueden originar nuevos focos.