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Estados Unidos conmemora los 25 años del atentado contra las Torres Gemelas

A 25 años de los atentados que derribaron las Torres Gemelas, Nueva York, Washington y Pensilvania vuelven a detenerse este viernes para recordar a casi 3.000 víctimas. La ceremonia está marcada por la ausencia de Donald Trump y la polémica por la presencia del alcalde Zohran Mamdani.

Estados Unidos conmemora los 25 años del atentado contra las Torres Gemelas

Este viernes 11 de septiembre, Estados Unidos conmemora un cuarto de siglo de los atentados que el 11 de septiembre de 2001 cambiaron el rumbo del país. Los actos centrales se desarrollarán, como cada año, en los tres escenarios atacados por los secuestradores de Al Qaeda: la Zona Cero en Nueva York, el Pentágono en Virginia y el Monumento Nacional del Vuelo 93 en Shanksville, Pensilvania.

En Nueva York, familiares de las víctimas se reunirán en la plaza del Memorial del 11S para leer en voz alta, uno por uno, los nombres de los casi 3.000 fallecidos. La lectura se intercalará este año con siete momentos de silencio —uno más que en ediciones anteriores— con el fin de rendir homenaje también a quienes murieron después a causa de enfermedades vinculadas con los atentados.

La ceremonia mantiene desde 2012 un carácter estrictamente no partidista: ningún dirigente político puede tomar la palabra durante el acto. Está prevista la presencia de los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush, además de representantes de ambos partidos mayoritarios del país.

Por primera vez, un presidente en ejercicio no participará del acto principal en Nueva York: Donald Trump asistirá en cambio a la conmemoración del Pentágono, mientras que la Zona Cero será representada por el vicepresidente JD Vance. Según trascendió, Trump habría preferido un escenario donde pudiera pronunciar un discurso, algo que las reglas del memorial neoyorquino no permiten; el propio mandatario negó esa versión y aseguró conocer el carácter solemne de la ceremonia.

El acto también estuvo marcado por la controversia en torno a la participación del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Asociaciones de sobrevivientes y una petición con cerca de 100.000 firmas, impulsada por un familiar de una víctima, pidieron que el mandatario local se abstuviera de asistir, cuestionando distintas posiciones políticas del alcalde. Desde el Memorial y Museo del 11S insistieron en que la intención es mantener el homenaje al margen de las disputas partidarias. Mamdani, por su parte, confirmó su presencia y afirmó que su objetivo es honrar a las víctimas, los sobrevivientes y los socorristas.

Una herida que sigue abierta

Una encuesta reciente de Ipsos muestra que alrededor de la mitad de los adultos estadounidenses mencionan espontáneamente el 11-S entre los sucesos más importantes de su vida, por encima de la pandemia de Covid-19 o el huracán Katrina, y que nueve de cada diez consideran que los atentados transformaron profundamente al país. Sin embargo, solo uno de cada diez tiene previsto conmemorar activamente el aniversario de este año, principalmente mediante un minuto de silencio o izando la bandera.

La confianza en la capacidad del gobierno para evitar un nuevo atentado, por su parte, viene cayendo de forma sostenida desde los máximos registrados en los días posteriores a 2001.

Los atentados dejaron casi 3.000 muertos, pero entre las víctimas también hubo cerca de 372 ciudadanos extranjeros de unos 60 países. Reino Unido fue el país más golpeado después de Estados Unidos, con 67 fallecidos, seguido por Alemania, Italia e Irlanda, entre otros. La firma financiera Cantor Fitzgerald, que ocupaba varios pisos de la torre norte del World Trade Center, perdió a 658 empleados, la mayor cifra de víctimas sufrida por una sola compañía aquel día.

Los 19 secuestradores murieron al ejecutar los ataques. Detrás de ellos estaba Al Qaeda, cuyo líder, Osama bin Laden, fue abatido por fuerzas especiales estadounidenses en Pakistán en 2011; su sucesor, Ayman al Zawahiri, murió en un ataque con dron en Kabul en 2022. El considerado cerebro operativo de los atentados, Khalid Sheikh Mohammed, capturado en 2003, permanece detenido en Guantánamo desde 2006.

Tras el fracaso de un acuerdo de culpabilidad en 2024, un juez militar fijó recién para junio de 2028 el inicio de su juicio, un proceso que arrastra más de dos décadas de demoras y disputas legales, entre ellas las vinculadas con pruebas obtenidas mediante torturas en centros secretos de la CIA.

A 25 años de aquella mañana, Estados Unidos vuelve a detenerse para recordar a las víctimas de una jornada que, según coinciden analistas y encuestas, sigue siendo uno de los hechos que más marcó la memoria colectiva del país.