Escritores en busca de la ética

Los valores humanos han tenido a los escritores entre sus embajadores más brillantes. En ocasiones, la literatura se convirtió en el arma final de la resistencia contra la opresión.


Los valores humanos han tenido entre sus embajadores más brillantes a los grandes escritores del mundo. La literatura se convirtió con frecuencia en el arma final de la resistencia contra la opresión. Cuando todas las posibilidades de resistencia parecían doblegadas por los poderes inmensos que reprimían cualquier voz de descontento, apareció la literatura en todas sus formas de expresión.

Julio Cortázar fue uno de los más célebres escritores argentinos en la historia de la literatura mundial. Estuvo exiliado en Francia desde 1951, donde se convirtió en uno de los escritores más leídos. Durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón, los servicios secretos lo declararon enemigo peligroso del país, por su activismo en favor de los Derechos Humanos, pronunciándose por la liberación de los presos políticos en Argentina. Fue perseguido y censurado: su resistencia representaba para los poderosos un gran peligro.

El chileno Pablo Neruda empezó a publicar a los 13 años de edad, dotado de un talento absolutamente excepcional. Sus poemas recorrieron el mundo y lo llevaron a recibir múltiples premios, entre ellos el Nóbel de Literatura. En 1936 estalló la Guerra Civil Española, conmovido por el asesinato de su amigo personal García Lorca, se comprometió con el Movimiento Republicano y escribió sobre eso, convirtiéndose en un luchador de la resistencia desde la poesía y la literatura. En 1950, perseguido y censurado, desde el exilio y en la clandestinidad, escribió “Canto general”, un gesto de resistencia que resonó en el mundo.

Ernesto Sábato era en realidad un doctor en Matemáticas y Física, pero en un momento determinado de su vida sintió el impulso a construir el mundo de un modo más profundo y más universal, rompiendo con su profesión y encerrándose en un lugar muy pobre para escribir. Siguió escribiendo hasta perder la vista. Toda su vida estuvo jalonada por la resistencia contra las opiniones conformistas. Cuando volvió la democracia al país, fue invitado por el entonces presidente Raúl Alfonsín a presidir la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), reconstruyendo la historia de los crímenes de los 30 mil argentinos masacrados por el Estado y publicando el emblemático “Nunca más”, informe final de su investigación que permitió el enjuiciamiento de los dictadores, luego indultados durante el gobierno de Menem.

El colombiano Gabriel García Márquez se pasó la vida luchando contra la injusticia social, denunciando a través de su literatura los regímenes oprobiosos de todo orden, exaltando los caminos de los países que trataban de construir una alternativa al modelo neoliberal.