
El cuaderno de composición de Wolfgang Amadeus Mozart fue localizado por un conservador de la BnF en un paquete de una veintena de manuscritos anónimos.
Reúne una docena de lecciones de composición del músico austríaco.
Mozart impartió esas clases a diario entre mayo y julio de 1778 a Marie-Louise-Philippine de Bonnières de Guînes, hija del duque de Guînes y arpista de gran nivel.
Gilles Pécout, director de la BnF, ha definido la aparición del documento como un “descubrimiento mayor reconocido por los especialistas”.
Pécout ha sostenido que la pieza ilumina la figura del “joven profesor Mozart” y documenta su última estancia en París.
El hallazgo lo firmó François-Pierre Goy, conservador del departamento de música de la BnF, que encontró el manuscrito el 2 de febrero mientras examinaba documentos anónimos que quería estudiar antes de jubilarse: “Ni de lejos podía imaginar lo que iba a encontrar”.
La primera pista estuvo en la propia grafía. Goy detectó rasgos que consideró característicos, entre ellos claves de sol “bastante redondeadas, ligeramente inclinadas hacia delante” y una clave de fa trazada en sentido inverso al uso francés.
La atribución ganó consistencia al comparar el manuscrito con otros autógrafos digitalizados.
El papel era francés y el cuaderno llevaba los mismos sellos que una copia francesa del Concierto para flauta y arpa de Mozart encargada por el duque de Guînes.
El documento fue sometido a peritaje y su atribución quedó validada a finales de abril por la Biblioteca Mozartiana de la fundación Mozarteum de Salzburgo, la ciudad natal del compositor.
Ese refrendo cerró el proceso de identificación del manuscrito.
La primera audición pública llegará el domingo en la Maison de la radio et de la musique de París, donde dos músicos de la Orquesta Filarmónica de Radio France, la flautista Mathilde Caldérini y el arpista Nicolas Tulliez, ya han ensayado discretamente unas partituras que nunca habían sido escuchadas.