
El Senado buscará dictaminar en los próximos días sobre el proyecto de reforma de salud mental que tiene como puntos centrales autorizar las internaciones “no voluntarias” e incorpora a las adicciones a la drogas como una enfermedad de salud mental.
La Libertad Avanza tiene decidido avanzar con la firma del despacho en la próxima reunión del plenario de las comisiones de Salud y de Legislación General, que presiden las libertarias Ivana Arrascaeta y Nadia Marquez, tras concluir ayer la tercera ronda de consultas.
En la ocasión expusieron profesionales de la salud, psiquiatras, psicólogos, especialistas, familiares y organizaciones sociales que trabajan diariamente acompañando situaciones críticas vinculadas a consumos problemáticos, adicciones, suicidio y salud mental.
PUNTOS PRINCIPALES
- Rol Médico: El proyecto da un rol central a la mirada técnico-médica (psiquiatras) sobre el enfoque interdisciplinario actual.
- Dispone que la atención deberá estar a cargo de equipos interdisciplinarios, y pone como requisito la presencia obligatoria del médico psiquiatra.
- Tendrá mayor peso la evaluación médica en decisiones clave como diagnósticos, tratamientos e internaciones, lo que no sucedía en la legislación vigente.
- Mantiene que la internación como recursos excepcional, pero permite la internaciones no voluntarias, que en la anterior ley era una situación que se contemplaba en casos extremos.
- Las internaciones no voluntarias solo permitirán en “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”.
- El consumo problemático de sustancias se integra formalmente a las políticas de salud mental y la autoridad de aplicación podrá definir dispositivos específicos, ambulatorios o de internación.